9 de diciembre de 2025 - 13:52

Consumo: más importaciones y menos ventas; el combo que complica a las pymes

En medio de un consumo que cae, el crecimiento de productos importados de China y de otros países afecta al comercio y a la industria.

Pablo (50) gastó unos 70 dólares para comprar un rompevientos y unas zapatillas algo extrañas. El combo venía con un par de “chucherías” de regalo que él recibió feliz. Prácticamente sin impuestos y sin controles, los productos que se pueden adquirir en las plataformas chinas llegan a cada vez más hogares argentinos.

“Se produce algo que es de carácter psicológico, una especie de satisfacción por comprar algo para usarlo solo 5 o 6 veces, sin tener en cuenta el peligro que puede significar adquirir un producto sin control sanitario de ningún tipo”, comentó Marcos Meloni, vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, una organización sin fines de lucro que asiste e integra a la cadena de valor agro-industrial textil

El crecimiento en las importaciones de bienes de consumo fue de 25% entre enero y septiembre de este año en comparación con el mismo lapso de 2024. El Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) realizó un informe en el que muestra el incremento de los productos importados terminados en los distintos sectores de la economía. “En términos relativos, las importaciones de bienes de consumo representaron el 14,6% del total en 2025”, destacó el informe.

En el acumulado de los primeros tres meses del año, los sectores que lideraron las compras de bienes de consumo fueron: Electrodomésticos, baterías y lámparas que aumentaron 248,9% en la comparación interanual, Motos, bicicletas y otros equipos de transporte con una suba de 124,6%, Prendas de vestir con un 61,8% de alza, Productos alimenticios (+77,4%) y Marroquinería que subió +44,7%.

Este incremento se da en medio de un fuerte descenso del consumo del que ni la tranquilidad cambiaria poseleccionaria pudo remontar. Según las últimas cifras de la Confederación Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME), en noviembre, las ventas minoristas pymes registraron una variación interanual de -4,1% a precios constantes.

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En palabras del presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), Santiago Laugero, los datos de crecimiento de las plataformas chinas contrastan con los de caída en las ventas minoristas. “Solo en Farmacia se registró una mejora de 1,8% por lo que se ve un consumo muy orientado a lo mínimo”, destacó Laugero.

La relativa mejora en las expectativas generales luego del 26 de octubre debido a la estabilidad cambiaria y mejores indicadores financieros, no se tradujo en más ventas. De hecho, el informe de CAME destacó que en la comparación mensual desestacionalizada, la caída fue todavía más profunda. De octubre a noviembre la variación cerró en -9,1%. En lo que va del año las ventas acumularon un incremento interanual del 3,4% comparado con 2024 que fue un periodo relativamente malo.

Competencia desleal

Al desagregar los datos, CAME detalló que las bajas más agudas fueron Perfumería (-17%), Bazar y decoración (-9,7%) y Alimentos y bebidas (-5,9%). En tanto, Textil e Indumentaria cayó 4,3%, Ferretería 3,2% y Marroquinería 1,9%. Marcos Meloni expresó que el crecimiento récord de las importaciones se da en un mercado con menor poder adquisitivo. Al achicarse el mercado, los locales venden menos porque están en condiciones de inferioridad.

Esto no solo impacta en la industria nacional sino también en los comercios minoristas instalados. Al poder comprar afuera a precios que son imposibles de igualar por suba de costos en Argentina, la situación de las pymes se complica. “En la encuesta de CAME aumenta la proporción de empresarios que perciben un empeoramiento de la situación”, comentó Laugero.

La gran diferencia de precios tiene múltiples explicaciones y factores. La primera es la diferencia impositiva ya que, en palabras de Meloni, mientras a los locales les “agregan” impuestos, a las plataformas chinas se los sacan. El avance de este gigante ya ha derivado en la regulación por parte de Estados Unidos y de Francia a la que, el año próximo, le seguirá toda la Unión Europea.

“Es probable que el Gobierno permita que estas plataformas continúen porque tienen un impacto en la baja de la inflación”, comentó el presidente de la FEM. Agregó que en el mediano plazo no se ve una mejora en el consumo ni en las decisiones de inversión. Al parecer, las pymes deberán seguir con la competencia desigual de lo que entra de afuera. El cierre de fábricas de electrodomésticos que comenzaron a importar, es una señal de alerta en este sentido.

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En el sector textil, hay otro tipo de importación que se suma a la de las plataformas e implican una fuerte competencia desleal. El vicepresidente de la Fundación Pro Tejer explicó que se trata de la ropa usada que viene por vía tanto legal como ilegal. En la primera, se trata de los fardos que se arman de los deshechos textiles de Estados Unidos y de Canadá en donde se prohíbe incinerar ropa y hay que pagar una renta por dejarla en los “basureros”.

“Esta indumentaria llega a precios simbólicos porque les sale más barato exportarla que pagar lo que vale el alquiler del metro cuadrado y es una ropa que se vende a centavos”, subrayó Meloni. En el centro de Mendoza y de otros puntos del país, se puede encontrar indumentaria a precios casi absurdos que –con bolsillos flacos- las personas compran sin miramientos.

“Solo el costurero me cobra $10.000 por la prenda más simple que hago (remeras), por lo que me deprimo cuando veo pantalones o vestidos por $30.000 o menos”, explicó Gabriel quien diseña y manda a coser su ropa. Esta situación se suma a la indumentaria que llega vía ilegal –un punto que también ha sido denunciado por la Unión Industrial Argentina (UIA) en varias oportunidades. “De contrabando ropa que están en los deshechos del desierto de Atacama en Chile”, detalló Marcos Meloni

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