Las reservas del Banco Central (BCRA) alcanzaron su nivel más alto desde la llegada de Javier Milei al poder luego de que se hiciera efectivo un nuevo desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI). El ingreso de US$1.000 millones permitió que las arcas superaran los US$47.900 millones.
El stock de reservas cerró en US$47.908 millones, un incremento de US$1.105 millones respecto del viernes pasado. Además de marcar un récord en la actual gestión, el momento representó el nivel más elevado desde octubre de 2019, según los datos difundidos este lunes.
El desembolso fue habilitado después de que el organismo internacional, dirigido por Kristalina Georgieva, aprobara la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina en abril de 2025. El programa total contempla un financiamiento de US$20.000 millones para el país.
El FMI destacó la labor del Gobierno nacional
El Fondo destacó el “impulso reformista” del Gobierno, sumado a las mejoras en los aspectos monetario y cambiario, y habilitó el desembolso correspondiente por US$1.000 millones.
Si bien reconoció que no alcanzó la meta de acumulación de reservas, indicó que “se cumplieron la mayoría de los criterios de desempeño clave y las metas indicativas”, al tiempo que “se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta de RIN (reservas internacionales netas) y reducir aún más los diferenciales soberanos”.
Dentro del staff report que difundió el viernes, también cuestionó la medición de la inflación -en lo que consideró que los valores de las canastas están desactualizados- y reavivó el debate sobre la forma de calcular el superávit fiscal en el país, donde advirtió que, tomando en cuenta el pago de intereses, puede convertirse en déficit.
En particular, la entidad que preside Santiago Bausili compró US$112 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y llegó a las 94 ruedas consecutivas con compras.
Desde que inició la “fase 4” del programa monetario, la autoridad financiera adquirió US$9.102 millones en el mercado mayorista. Esto, en términos de porcentaje, equivale al 91% de la meta pactada para el 2026.
La misma se fijó en US$10.000 millones con posibilidad de ascender hasta los US$17.000 millones, dependiendo de la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios.