21 de mayo de 2025 - 15:55

Cayó el empleo registrado en Mendoza en marzo: ¿coyuntura o cambio de tendencia?

Después de varios meses de crecimiento mensual, el tercer trimestre cerró con un dato de descenso. Otros indicadores muestran también una desaceleración.

En marzo, y por primera vez desde julio de 2024, la evolución mensual del empleo registrado en Mendoza tuvo una caída, del 0,8%, según reflejan las estadísticas de la Encuesta de Indicadores Laborales, del Ministerio de Capital Humano. Como contraparte, en la comparación con el mismo mes de 2024, el resultado es positivo, del 0,1%, lo que no sucedía desde febrero del año pasado.

El empleo en el Gran Mendoza venía mostrando una evolución mensual positiva a partir de agosto del año pasado, cuando comenzó a crecer todos los meses: 0,6% en el octavo mes, 0,5% en septiembre, 0,1% en octubre, 0,3% en noviembre y 0,5% en diciembre de 2024, y 0,2% en enero y 0,3% en febrero de 2025.

Pero esa tendencia parece haber encontrado un freno en marzo de 2025, con el descenso del 0,8%. El año pasado, en marzo, abril y mayo, las caídas del empleo en el área metropolitana de la provincia habían sido del 1,3%, 1,3% y 0,1%, respectivamente, con un junio estable (0,0%) y una nueva disminución en julio, del 0,2%.

Cuando se observan los datos del total de los 12 aglomerados urbanos relevados para realizar la encuesta, el comportamiento fue más desigual en el último año, con descensos en marzo (0,5%), abril (0,4%), mayo (0,3%), junio (0,2%), agosto (0,1%) y diciembre (0,2%) de 2024, y febrero (0,1%) y marzo (-0,1%) de 2025. En cambio, hubo crecimiento en septiembre (0,2%), octubre (0,3%) y noviembre (0,2%) de 2024, y en enero (0,1%) de 2025, mientras en julio el empleo se mantuvo sin variaciones (0,0%).

La cobertura de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) alcanza a cerca del 60% del total de asalariados registrados, a partir del relevamiento mensual de unas 3.500 empresas del sector privado -de todas las ramas de actividad, excluyendo el sector primario- de más de 5 y 10 personas ocupadas (según el aglomerado).

Más gente busca empleo en la provincia pero no lo consigue

¿Cambio de tendencia?

El economista Nicolás Aroma, director del CEFI (Centro de Economía y Finanzas de Mendoza), planteó que este descenso en el empleo es un dato para prestar atención, porque la evolución intermensual muestra cuál es el ritmo actual.

“Se ve, podríamos decir, un amesetamiento o una caída. Es una señal de alarma, que está indicando que los motores de crecimiento que se espera que se den este año, no se están viendo este mes. Hay que esperar a ver qué pasa en los próximos meses, para poder saber si es algo temporal o se consolida como un freno a la generación de trabajo”, comentó.

En cuanto al dato positivo en la comparación interanual, advirtió que se está tomando como referencia un mes (marzo de 2024) en el que hubo una caída importante: del 1,3% con respecto a febrero. “Diría que fue uno de los peores meses del Gobierno actual en términos de actividad económica”, sumó.

Jorge Day, economista del Ieral (Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana, de la Fundación Mediterránea), detalló que, luego de la fuerte caída de ventas y producción a inicios de 2024, la economía argentina se viene recuperando, gradual y heterogéneamente, pero el empleo lo hace a un ritmo más lento que las ventas. “Es el cambio interanual”, precisó.

Sumó que los sectores en los que el empleo varía más son Construcción, que a nivel nacional viene aumentando lentamente, y Comercio, y Hoteles y Restaurantes. Consideró que la caída de marzo -que todavía no se sabe si será transitoria o el inicio de un cambio de tendencia- debe estar asociada a uno de esos tres sectores.

Mendoza está entre las provincias donde más cayó el empleo

Otros indicadores

El economista y docente Raúl Mercau señaló que, cuando se hace un promedio de la evolución del empleo registrado en Mendoza en el primer trimestre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024, se observa una caída del 0,4%.

Esto, añadió, es congruente con otros datos que aportan información sobre el nivel de actividad económica en la provincia: la venta de gasoil, que se vincula con el transporte, cayó 7,5% entre enero y marzo; el expendio de nafta súper, que es la que compra la mayoría de las personas, descendió 8,7%; las ventas de supermercado disminuyeron un 9,7%.

Por otra parte, la recaudación de Ingresos Brutos, según refleja la publicación de ejecución presupuestaria del primer trimestre, cayó 2,1% con respecto a la de igual periodo del año pasado. Y la demanda de energía en la provincia se redujo un 0,1%. “Todo esto es congruente con la evolución del empleo”, lanzó Mercau.

Pese a esto, hay datos positivos. Las ventas en los shoppings aumentaron un 12%, aunque el sector de la población que explica esto es, fundamentalmente, el de clase media y media alta, y representa una proporción mucho más pequeña que los supermercados. Y los despachos de vino al mercado interno crecieron un 2,7% de enero a marzo.

También han tenido un comportamiento favorable las compras de activos: las operaciones inmobiliarias subieron un 19,6% y los patentamientos de vehículos treparon un 56,4%. Esto responde, precisó el economista, oportunidades de compra por precios relativos u otras medidas del Gobierno.

Advierten que se dificulta el acceso a maquinarias o repuestos para mantenimiento, equipamiento industrial y de prestadores de servicios.

Proceso de transformación

Para Paula Ariet, economista y directora de Gestión Consultores, la reducción en el trabajo registrado que refleja la EIL es un primer indicador de alerta. Sin embargo, en su opinión responde a una “transformación enorme, porque no vemos una caída fuerte del PBI, pero sí en el empleo”. Esto, a la par de que aumentan la automatización, la robotización, la incorporación de software y el uso de la inteligencia artificial, que van generando una disminución de puestos de trabajo.

Mencionó que los empresarios le comentan que implementaron un sistema para automatizar las cobranzas o desarrollaban una tarea manual y la automatizaron, y eso se asocia a bajas de personal. Por otra parte, las compañías necesitan achicar los márgenes y hacer más eficientes los procesos, lo que también contribuye a una reducción de la planta de empleados.

Otro indicador, acotó, son las búsquedas laborales que están abiertas en distintas consultoras, que se desplomaron desde fines de 2023 y empezaron a repuntar un poco en 2024, para estancarse o, incluso, volver a caer, en 2025. “Si se mantiene el número de búsquedas después de la caída y no están creciendo, significa que hay empresas que hacen desvinculaciones, pero no nuevas contrataciones”, señaló.

Ariet manifestó que, para salir de esta situación -producto de la búsqueda de mayor eficiencia, automatización y reducción de costos-, se necesitan nuevas inversiones; algo que no se resolverá en el corto plazo. Pero también, con un alto porcentaje de capacidad instalada ociosa, es necesario mejorar las exportaciones o el consumo interno, para que pueda aumentar la producción.

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