La industria vitivinícola argentina busca mejorar sus condiciones de competitividad y, para eso, Bodegas de Argentina definió cinco frentes de trabajo que apuntan a algunos de los principales problemas que enfrentan las bodegas y las empresas de la cadena productiva.
La agenda incluye logística y comercio exterior, financiamiento, costos regulatorios, tributarios y de servicios, empleo y formación de talento, e infraestructura, conectividad y enoturismo. La entidad plantea abordar estos temas a partir del relevamiento de necesidades de sus asociados y de la elaboración de propuestas técnicas.
El objetivo es generar condiciones que permitan sostener la inversión, el empleo y las exportaciones del sector, además de fortalecer la presencia del vino argentino en los mercados internacionales y el desarrollo de los territorios vitivinícolas.
Bodegas de Argentina planteó los ejes de trabajo para mejorar la competitividad del vino
Exportar con menos trabas y costos
Uno de los ejes está puesto en el comercio exterior. Bodegas de Argentina trabaja en propuestas para simplificar la operatoria aduanera, reducir obstáculos logísticos y mejorar los reintegros a las exportaciones.
La entidad también busca fortalecer la presencia del vino argentino en acuerdos comerciales internacionales y avanzar sobre alternativas que permitan reducir el impacto de las interrupciones en corredores estratégicos para acceder a los mercados externos.
La logística aparece así como uno de los factores que inciden directamente sobre la capacidad de las bodegas para competir fuera del país, en un escenario en el que los costos de transporte y las condiciones de conectividad resultan determinantes para las economías regionales.
Crédito para producir, reconvertir e innovar
El financiamiento constituye otro de los puntos centrales de la agenda. La cámara impulsa un relevamiento de las necesidades de las bodegas y de las empresas vinculadas a la cadena, con especial atención en capital de trabajo, eficiencia, reconversión productiva, innovación y tecnología.
La intención es promover herramientas financieras que contemplen las características y los ciclos propios de la actividad vitivinícola.
En paralelo, la entidad analiza los distintos componentes que inciden sobre los costos de producir. Entre ellos figuran las tasas, los trámites, las habilitaciones, la presión tributaria, la energía, el agua y los insumos críticos.
El análisis contempla tanto el ámbito provincial como el municipal en las distintas zonas productoras, con la intención de identificar los factores que encarecen la actividad y elaborar propuestas orientadas a lograr mayor previsibilidad y simplificación.
Talento e infraestructura, otros desafíos
La disponibilidad de trabajadores con los perfiles que necesita la industria también forma parte de la agenda. Bodegas de Argentina relevará los perfiles laborales estratégicos y las necesidades de capacitación para articular respuestas con instituciones educativas, escuelas de oficio y otros actores de cada territorio.
El último eje de la competitividad está vinculado con las condiciones de infraestructura de las zonas productivas y enoturísticas. La entidad plantea trabajar sobre conectividad, accesos, señalética, seguridad, movilidad e infraestructura.
Estos factores impactan tanto sobre el funcionamiento de las bodegas como sobre el desarrollo del turismo del vino y, en consecuencia, sobre otras actividades de las economías regionales.
“Bodegas de Argentina asume el desafío de convertir los problemas del sector en una agenda de gestión. Analizar, proponer, articular y actuar: ese es el camino para defender la competitividad de una actividad que genera valor, empleo, exportaciones e identidad para Argentina”, señaló Sebastián Barboza, gerente general de Lagarde, responsable del área de competitividad y vicepresidente regional por Luján de Cuyo.
La entidad plantea una agenda federal y de largo plazo, con la intención de avanzar en acuerdos entre el sector privado y los gobiernos y generar información técnica para mejorar las condiciones de desarrollo de la vitivinicultura argentina.