Un auto 100% eléctrico o híbrido viene con un cambio de paradigma explícito que tiene que ver con dejar de ir de manera asidua a la estación de servicio. Para desplazarse en la cotidianeidad no se requieren, por ahora, estaciones de carga distribuidas en distintos puntos del país. Aunque es una deuda pendiente de la infraestructura argentina, lo cierto es que los vehículos con energía limpia pueden utilizarse vía cargador –cual teléfono celular- durante las noches en la cochera del hogar.
Así lo manifestó Christian Kimelman, country manager de BYD Argentina, quien estuvo en Mendoza para la llegada oficial de la marca a nuestra provincia. Los vehículos comenzaron a comercializarse en el país en octubre del año pasado y en la provincia ya se hicieron algunas ventas en Yacopini, que será la concesionaria oficial. La inauguración oficial, no obstante, se realizó el jueves 26. “El mendocino es muy curioso en lo que a tecnología se refiere por lo que este tipo de autos tiene una tasa de aceptación muy alta en la provincia”, señaló Kimelman.
De hecho, según aportaron desde esta compañía global, Mendoza creció por encima del promedio del país en lo que a electromovilidad se refiere. En 2025, el conjunto de autos eléctricos e híbridos tuvieron un crecimiento interanual de 87,9%. “Esta provincia está lista y quiere ese cambio”, subrayaron desde la empresa. En realidad, la marca circula a diario por las calles de la Ciudad desde hace unos 5 años de la mano de los colectivos que reemplazaron el recorrido de los troles.
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La confianza que el country manager tiene en la marca que representa se debe, entre otras cosas, a que –según explicó- más que una empresa china hoy tiene la categoría de global. Además de autos, crean tecnología al tiempo que sus principales directivos son oriundos de distintas partes del mundo. En este contexto, los vehículos son considerados como un producto tecnológico con infinidad de detalles que el usuario descubre a medida que lo usa.
Precios y comodidades
Los precios de estos vehículos dependen del modelo y en la actualidad los más económicos cuestan poco menos de U$S24.000 mientras que los más grandes rondan los U$S38.000. “Son precios atractivos y competitivos, pero BYD no es una marca de precios ya que nuestro producto es de calidad y por eso decimos que no es un auto sino un BYD”, subrayó Kimelman. Desde su punto de vista, la experiencia de utilizar un vehículo de este tipo es fascinante dada la cantidad de detalles de confort y seguridad.
Por mencionar algunos, posee diversas funciones que pueden manejarse desde el celular. Así, si por caso el auto quedó al sol se puede encender antes el aire acondicionado o calefaccionarlo en las mañanas de invierno. A través de una aplicación, se puede tener un conductor designado que pueda manejar y subirse al auto sin la llave correspondiente.
“BYD es una empresa de ingeniería que tiene un millón de empleados con una gran proporción de ingenieros que colocan a la marca como pioneros de un futuro que ya es el presente”, comentó el manager de la compañía. El vehículo, por otra parte, cuenta con infinidad de instrumentos de seguridad que trabajan de manera inteligente en favor del conductor. Más allá de todos los “chiches”, el punto principal es el ahorro en combustible y el aporte al cuidado del ambiente.
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El gigante mundial BYD desembarcó en Mendoza
Los Andes
Si hoy hay que desembolsar más de 70.000 pesos para llenar un tanque de un auto chico con nafta súper, en una carga eléctrica se pueden gastar entre 6.000 y 7.000 pesos con autonomía diversa, según el tipo de auto. Con relación a la economía doméstica, el vehículo posee mayor vida útil debido a que por la baja vibración de no tener un motor mecánico el desgaste es menor. “En China arrancaron como taxis o transporte urbano lo que demuestra cuán fiable es esa tecnología”, comentó Chistian Kimelman.
Desembarco de largo plazo
La apertura en Mendoza de la mano de Yacopini tiene que ver con un paso más de la compañía con aporte directo a la casa matriz. “No vinimos por un veranito ni por una coyuntura sino que llegamos para quedarnos”, se entusiasmó el ejecutivo de BYD quien agregó el potencial que posee Argentina en electromovilidad así como el aporte de la fábrica que la compañía posee en Brasil.
En este marco, no solo no dependen de las normativas de importación sino que cuentan con una estrategia de integración regional. Pese a que la marca es nueva en el país, la primera pata que puso tanto en la Argentina como en Mendoza se ubicó en el servicio de posventa; una prioridad para la firma. “La empresa nos pide que arranquemos por ahí y es uno de los equipos más grandes en nuestras oficinas”, sumó Kimelman.
Agregó que una ventaja de la marca es que desarrolla casi el 100% del vehículo con su propio know how y línea directa con la casa matriz. BYD es una marca conocida mundialmente que y líder en electromovilidad que llegó a la región de la mano de Yacopini”, sumó el referente de la compañía. Las expectativas de crecimiento de la marca son altas y van más allá de los cupos de importación.