Arquitectura de autor en la Emilio Civit: el desafío de proyectar experiencias que cuentan historias
Morganstudio el estudio de arquitectura, propone una intervención sensible que respeta el patrimonio colonial y lo redefine, mediante un lenguaje minimalista.
La Avenida Emilio Civit no es solo la arteria más elegante de Mendoza, sino el escenario de un fenómeno de arquitectura que busca rescatar el esplendor del pasado bajo una mirada actual. En este contexto de ebullición urbana, donde las antiguas casonas señoriales se transforman en puntos de encuentro estratégicos, surge Club Café.
El proyecto, liderado por las arquitectas Nicole Wiederhold, Milagros Waisman y Belén Morgan, nace como una respuesta sensible a la necesidad de espacios que no solo ocupen un lugar, sino que cuenten una historia propia.
Emilio Civit: el arte de proyectar experiencias sensoriales
Para las integrantes de Morganstudio, la arquitectura y el interiorismo no se limitan a la disposición de materiales, sino a la creación de un universo emocional. El proceso creativo de la firma comenzó con un análisis profundo del cliente para diseñar una experiencia integral, donde el sentido artístico actúa como el hilo conductor.
Club Café no fue pensado simplemente como una cafetería, sino como un punto de encuentro donde el café es el catalizador de vínculos. La premisa fue clara: reinterpretar el concepto tradicional de "club" para llevarlo hacia una estética sofisticada y moderna, pero que mantuviera esa cercanía y calidez de lo cotidiano.
Respeto de patrimonio y vanguardia material
El desafío proyectual encontró su base en el respeto por la arquitectura original de la propiedad. Se trata de una casa de estilo colonial, cuya identidad histórica y encanto intrínseco fueron preservados como el corazón del diseño. En lugar de imponer una ruptura visual, la propuesta de las arquitectas acompaña lo existente mediante un lenguaje contemporáneo que armoniza con la estructura original.
La estética se apoya en un minimalismo de líneas puras y formas simples, donde la honestidad de los materiales cobra protagonismo. El uso estratégico del acero, el vidrio y el aluminio aporta una precisión técnica que genera un contraste sutil y elegante con los muros tradicionales de la vivienda.
Arquitectura: espacios que fomentan el encuentro social
El espíritu del proyecto se manifiesta en su capacidad de invitar a la permanencia. La flexibilidad del espacio permite que los usuarios se apropien de él, convirtiendo el café en un ambiente que oscila entre lo moderno y lo acogedor. El mobiliario fijo, diseñado exclusivamente por el estudio, junto con el árbol central que funciona como eje orgánico, organiza la circulación y crea una atmósfera relajada.
Desde la tarima interna hasta el mesón compartido y los fogoneros exteriores, cada sector fue planificado para generar distintos momentos de uso. En definitiva, esta intervención de Morganstudio propone un nuevo tipo de club: uno más accesible y actual, donde el diseño potencia la forma en que los mendocinos se encuentran y comparten el presente.