Acuerdo histórico Mercosur-Unión Europea: un mercado de 700 millones de personas y beneficios para Argentina
Tras más de dos décadas de negociaciones, la firma del pacto en Asunción abre un horizonte de crecimiento para las exportaciones locales, que podrían incrementarse hasta un 120% en una década.
Histórica firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea
En un paso decisivo para la inserción internacional de la región, el Mercosur y la Unión Europea (UE) firmaron en Asunción un Acuerdo de Asociación y un Acuerdo Comercial Interino, marcando el fin de un proceso negociador que se extendió por más de 25 años.
Este pacto conforma un mercado integrado que representa más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global, alcanzando a una comunidad de 700 millones de consumidores.
Para la Argentina, la relevancia económica es estructural: el país triplicará la proporción del PIB global con el que mantiene acuerdos comerciales, saltando de un actual 10% a casi un 30%. Según proyecciones oficiales, las ventas externas argentinas hacia el bloque europeo podrían crecer un 76% en los primeros cinco años y superar el 120% en un horizonte de diez años, impulsadas por sectores como la agroindustria, la energía y la minería.
Apertura de mercados
El acuerdo prevé que la Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur. De este total, más de la mitad de los productos tendrán una liberalización inmediata. Entre los beneficios más tangibles se destacan:
Carne Bovina: Se estableció una cuota de 99.000 toneladas para el bloque. Además, la eliminación del arancel del 20% para la Cuota Hilton generará una mejora de precio con un impacto estimado en US$ 110 millones.
Pesca: Los productos como la merluza y el calamar gozarán de desgravación inmediata, mientras que para los langostinos y camarones el plazo será de cuatro años.
Economías Regionales: Se verán favorecidos productos como frutas frescas (peras, manzanas, cítricos), frutos secos, legumbres, miel, yerba mate y té. En el caso del vino, la UE eliminará aranceles y reconocerá 96 indicaciones geográficas argentinas.
Complejo Sojero: Se limita la carga impositiva para las ventas externas de harina de soja y biodiesel, estableciendo una alícuota máxima del 14% hacia el décimo año del acuerdo.
Javier Milei
Javier Milei durante su discurso en la firma del pacto Mercosur-Unión Europea
EFE
No obstante, la apertura agrícola cuenta con salvaguardias específicas. Estas permiten retrotraer las preferencias si las importaciones desde el Mercosur sobrepasan un crecimiento del 5% respecto al último trienio, una medida diseñada para proteger a los productores europeos que se sientan amenazados.
Protección a la industria y atracción de capitales
Por el lado del Mercosur, el bloque eliminará aranceles para el 91% de las importaciones provenientes de la UE, pero lo hará de manera gradual y en plazos diferidos de hasta 15 años para proteger sectores sensibles. El 9% restante de los productos quedará excluido de los beneficios para evitar un impacto negativo en la industria local.
Fernando Landa, presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), destacó que el acuerdo "genera una oportunidad para que la Argentina atraiga inversiones y se inserte en cadenas de valor". En sintonía, Fernando Furci, gerente de la Cámara de Importadores (CIRA), subrayó que el pacto va más allá del intercambio de productos, ya que "seguramente va a alentar las inversiones" al aportar previsibilidad y reglas claras. Actualmente, la UE es la principal fuente de inversión extranjera directa en Argentina, representando el 40% del stock total.
El camino hacia la implementación
Tras la firma, el documento debe enfrentar el proceso de ratificación en los parlamentos de cada país. Un punto clave es que, una vez aprobado por el Congreso argentino y el Parlamento Europeo, el acuerdo podrá aplicarse de manera bilateral, permitiendo que Argentina comience a gozar de los beneficios independientemente de los tiempos internos de otros socios del Mercosur.
Este tratado no solo busca eliminar aranceles, sino también reducir obstáculos burocráticos y facilitar la participación de empresas sudamericanas en compras públicas europeas en igualdad de condiciones, consolidando a Argentina como un socio comercial confiable y abierto al mundo.