27 de septiembre de 2013 - 21:18

Dudas con el Presupuesto 2014

Mientras el oficialismo defiende las pautas del proyecto original, surgen objeciones y dudas desde la oposición, consultoras y algunos ámbitos académicos.

Desde el momento en que se difundieron las pautas principales del Presupuesto Nacional 2014 comenzaron a aparecer análisis críticos respecto de las mismas, ya que los analistas entienden que se han sobrevalorado algunos ítems, pero están subestimados otros.

El más complejo es la estimación del crecimiento de la economía, ya que de su cumplimiento dependerá el ingreso por impuestos, o sea, los recursos disponibles para que el Estado gaste en el cumplimiento de su labor de gobierno.

El presupuesto oficial prevé una tasa de crecimiento de 6,1%, con ingresos que crecen un 27% y egresos que solo lo hacen un 18%. En este punto, el de tratar de armonizar estos números, es donde están las dudas que solo han sido respondidas desde el oficialismo con frases políticas o algunos slogans, pero sin dar una justificación técnica acerca del porqué de estas estimaciones.

Por otra parte, el proyecto calcula una inflación del 12% y un tipo de cambio oficial en un promedio de $ 6,33, lo que implicaría tener un tipo oficial a fin de 2014 cercano a $ 6,70.
Sabemos que el Presupuesto es, como su nombre lo indica, un "supuesto", una "estimación", y en ese sentido es lógico que pueda haber diferencias. Pero, en este caso, el problema es que ni siquiera los supuestos están armonizados entre sí.

Si se diera el supuesto de una tasa de crecimiento real de 6,1%, los ingresos deberían ser superiores, aunque hay otros cálculos. La consultora Economía & Regiones afirma que el gobierno subestima valores y que, con los efectos inflacionarios, la recaudación crecería un 5% de lo presupuestado, lo que implicaría libertad para manejar unos 55.000 millones de pesos.

Lo cierto es que todas las consultoras están calculando una tasa de crecimiento que oscila, según la opinión, entre 2 y 3,5%, pero todas muy alejadas de la previsión oficial. Esta disparidad está dada por el manejo de las estadísticas del Indec, que difieren de las formas de cálculos.

En este sentido, el diputado Claudio Lozano, del bloque Unidad Popular, afirmó muy enojado que "es tal el enredo estadístico que ha armado el Gobierno nacional a partir de la intervención sobre el Indec que no hay lenguaje común en base al cual podamos discutir entre nosotros algo. El oficialismo dice que hay una tasa de inflación de 10% y nosotros hablamos de tasas de inflación superiores a 20%, el oficialismo habla de tasas de crecimiento de 5%, nosotros hablamos de tasas de crecimiento de 2%.

En ese sentido, quizás es bueno que haya habido un tratamiento express, porque francamente no se puede ni tratar esto tal cual está planteado. En alguna medida, esto es una pérdida de tiempo del conjunto del Parlamento Nacional, y del conjunto de la sociedad argentina que nos paga para que hagamos cosas más productivas que las que estamos haciendo acá".

Entre las conclusiones de Economía & Regiones, luego de criticar la forma de usar las estadísticas, afirman que "si bien esto es funcional a los intereses gubernamentales, hace que el Presupuesto pierda relevancia como herramienta formadora de expectativas, pasando a ser más una formalidad legal que un input para la toma de decisiones de los agentes económicos".

En tanto Ecolatina, en su informe semanal, señalaba que "el proyecto mantiene los grandes trazos de la dinámica presupuestaria exhibida por el actual oficialismo, en el sentido de que los supuestos macroeconómicos subyacentes son poco realistas y los gastos lucen subestimados".

Por otra parte, la misma consultora plantea que en sus proyecciones para 2014 el proyecto presentado "muestra metas abultadas de crecimiento y volumen de comercio exterior, pero subestima la inflación y el deslizamiento cambiario".

De todos modos, hay quienes se animan a esperar un crecimiento nominal mayor al de este año, partiendo de computar algunas decisiones de último momento que significan una inyección de circulante que podría servir de combustible para estimular el consumo. Entre ellos se cuentan el aumento del mínimo no imponible de Ganancias. Este rubro solo, estiman, podría aumentar un punto la tasa de crecimiento. Del mismo modo apuntan a la modificación de las escalas del monotributo.

Otro rubro con el que el gobierno aspira apuntalar el nivel de actividad es el plan Procrear, planificado para construir 200.000 viviendas, la mayoría de las cuales estarán terminadas en 2014 y pueden generar un impulso en todas las industrias asociadas a la construcción, así como movilizar viviendas nuevas.

De todos modos, las dudas surgen acerca de la forma en que la inflación puede quitarle peso efectivo a esa tasa de crecimiento y habrá que esperar para ver de qué forma toda la inyección monetaria licua el poder de compra vía inflación para saber si se venden más unidades.
El presupuesto en las provincias

Es donde mayor expectativa se genera, ya que los distintos gobernadores preparan sus pautas propias, pero dependen de las de la Nación. De esta provienen los fondos de coparticipación, así como el financiamiento de muchos programas, ya sea en educación, en desarrollo social, obras públicas y demás.

Lo real es que el Presupuesto prevé una disminución de los gastos en términos reales, menos transferencias discrecionales a las provincias, aunque plantea aumentar transferencias directas a municipios.

Pero lo importante es analizar los recursos para saber cómo se podrán distribuir entre las jurisdicciones, y en este sentido, Economía y Regiones afirma que "en base a nuestras pautas macro, y asumiendo una elasticidad recaudatoria cercana a la unidad, estimamos una recaudación anual de $ 1.153 billones (31,5%), implicando una carga fiscal del 27,3%.

Comparado con el número presupuestado, se concluye que se superaría en un 5,1% la meta anual, por un total de $ 55.000 millones. Para subrayar la magnitud del monto 'escondido', se puede afirmar que supera la suma de las recaudaciones presupuestadas de Bienes Personales, del impuesto a las Naftas y al Gasoil para todo el año".

La consultora también afirma que "bajo este escenario tendría lugar un nuevo récord de presión tributaria, dado que la misma pasaría del 33,14% al 33,83% del PIB en 2014, uno de los ratios más elevados de América Latina".

Respecto de la distribución, la consultora estima que "partiendo de una recaudación superior, nuestras estimaciones ubican las transferencias por coparticipación en $ 296.700 millones, lo que implicaría una suba interanual de 31,4% y un sobrecumplimiento de 7,1% de la meta presupuestaria ($ 19.600 millones).

En tanto, el FFS (Fondo de la Soja) alcanzaría los $ 14.275 millones, dando un total combinado de $ 310.900 millones, $ 75,2 mil millones por arriba de los fondos a transferirse en 2013 y $ 20,4 mil millones adicionales a lo previsto en el proyecto de ley".

Una de las dudas se plantea respecto a que las provincias deben comenzar a amortizar este año capital e intereses de la deuda reprograma dentro del Programa Federal de Desendeudamiento Provincial, que implica que las provincias en 2014 deberán pagarle a la Nación $ 9.200 millones.

Según la misma consultora, esto estaría resuelto, ya que "previendo esta situación, dentro de las Aplicaciones Financieras de la Administración Central, el proyecto de Presupuesto incluye el Programa de Sustentabilidad de las Finanzas Públicas Provinciales, por $ 9.003 millones, cifra que permitiría cubrir cerca del 100% del flujo de servicios de la deuda reprogramada en el marco del Programa Federal de Desendeudamiento Provincial".

Como se ve, todavía quedan muchas cosas por aclarar, pero no se puede lograr en el Congreso, donde el oficialismo impone un tratamiento express y casi a libro cerrado, por lo que habrá que esperar las aclaraciones posteriores.

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