El gobierno, de la mano de Guillermo Moreno, sigue errando el camino para contener el mercado paralelo del dólar y los nervios comienzan a complicar a algunos funcionarios que sólo explican lo que ocurre en el mercado como resultado de alguna conspiración golpista.
Cuando quisieron bajar el precio del “blue” la estrategia consistió en bajar los precios de los bonos nominados en dólares que se utilizan para obtener dólares mediante una operación que el mercado conoce como “contado con liqui”. El motivo es que el valor implícito en dólares de estos bonos era tomado como referencia para fijar el valor del dólar no oficial.
Para esto, la Anses se convirtió en una fuerte vendedora de bonos, de los cuales tiene un gran stock en su activo patrimonial. Con esto se consiguió bajar el precio de los bonos y, por ende, del “blue”. Pero de lo que no se dieron cuenta es que los compradores de dólares se desplazaron hasta el mercado de bonos para comprarlos baratos y hacerse de billetes norteamericanos a bajo precio.
Fue tal la presión compradora que, finalmente, hicieron rebotar los precios de los bonos. Gracias al gobierno conseguían dólares baratos en un mercado totalmente legal.
Cuando Moreno se dio cuenta, ya era tarde pero igual tomó el teléfono y ordenó a la Comisión Nacional de Valores que se suspendiera esta operatoria sin, por supuesto, ningún documento escrito que lo avalara. Además, no quería que la Anses siguiera desprendiéndose de bonos.
El secretario de Comercio atribuyó a estas operaciones el retraso en la suscripción de los Cedin que, en 15 días de operación, sólo había conseguido el blanqueo de algo más de 3 millones de dólares en operaciones promedio de 30.000 dólares cada una.
En el gobierno no se pueden permitir un fracaso de estas operaciones, aunque los más avezados aconsejan esperar hasta el final y con los resultados de las PASO en la mano para que se decidan aquellos que están dudando acerca del blanquear divisas o no hacerlo.
Lo cierto es que, a pesar de la cantidad de Cedin ya emitidos, no ha comenzado a operar el mercado secundario. En la bolsa se registran ofertas de precios de potenciales compradores que no son respondidas por los tenedores y no permite que se genere un mercado operativo de los títulos.
Pero con las medidas adoptadas por Moreno, cerrando el paso a acceder a dólares vía bonos, el mercado paralelo se reactivó y, luego de haber bajado del nivel de 8 pesos, volvió a saltar y ayer cotizaba a $ 8,75 en Buenos Aires y $ 8,60 en Mendoza. El cierre de operaciones vía bonos no tiene sentido porque los dólares que se obtienen no los pone el Estado sino los particulares, pero Moreno quiere que esos particulares coloquen los dólares en Cedin.
Pero, como en el juego de la sábana corta, este aumento del “blue” complica el objetivo del Banco Central de que los bancos bajen las tasas que pagan a los ahorristas a efectos de no encarecer los créditos para que no se afecte la marcha de la economía. Pero los banqueros aseguran que si bajan las tasas, los ahorristas preferirán sacar sus ahorros del banco para ir por el dólar.
A esta altura, tendrán que pensar si el cepo sigue teniendo sentido y estudiar seriamente las consecuencias que la inflación tiene sobre la conducta de los ahorristas. Pueden descubrir cosas muy interesantes.