De repente, ese Grandote con cara de malo, que inspiraba respeto en cualquier centrodelantero que le tocaba enfrentarlo, mostró su lado más sensible. Si bien se sabía desde hace varios días que Diego Viera no continuaría ligado a Godoy Cruz Antonio Tomba y que volvería a su Paraguay natal para jugar en Libertad, él se presentó el primer día de pretemporada para entrenar y despedirse de todos y cada uno de sus compañeros, del cuerpo técnico y de los empleados del club. Como un caballero, se sentó en la sala de conferencias, dio las explicaciones de su partida. "Fue difícil y me llevó mucho tiempo pensarla, pero por temas familiares decidí volver a Paraguay", comenzó diciendo el Patrón Viera. Y agregó: "Estoy triste porque pasé muy buenos momentos en el club. Fueron cuatro años y medio muy lindos en los que peleamos grandes cosas. Me voy tranquilo porque siempre di lo mejor día a día y en cada partido. Tener que dejar el club, los compañeros y toda la gente que uno conoció acá es una decisión muy dolorosa. Me voy mucho más maduro y no tengo más que palabras de agradecimiento".
Consultado sobre la negociación que llevó a cabo durante algún tiempo con el presidente José Mansur, explicó: "Con el presidente tuvimos tres reuniones y estaba todo bien para seguir, pero fueron temas familiares y personales que me hicieron tomar esta decisión. Me hizo una buena propuesta como para quedarme. Pero por algunos temas que tengo en Paraguay, no pudo darse lo que veníamos hablando. Debía elegir, y decidí volver a mi país". Y dejó un mensaje para los hinchas. "Es difícil expresarse y dar un porqué, yo sé que el hincha no lo va a entender, pero les pido que respeten mi decisión".
A pesar de que su contrato vence el próximo 30 de junio Viera contó que vino a Mendoza por deseo propio: "Hablé con los dirigentes y me dijeron que no había necesidad de venir a entrenar ni nada. Pero valoro mucho lo que hicieron por mí y por respeto a los dirigentes, al club, a los periodistas, vine hoy acá a entrenar, a sentarme a hablar y a despedirme de cada uno de la mejor manera".
El marcador central que jugó más de un centenar de encuentros con la camiseta del Tomba, recordó el día de su llegada y analizó su evolución futbolística en este tiempo: "Venía libre de Paraguay, me recibieron muy bien y el primer día que pisé el club me sentí muy bien. Los primeros años me costó bastante, pero le tomé la mano y el cambio que tuve desde que llegué hasta hoy fue enorme. Eso fue gracias a la confianza que me dieron siempre los técnicos y especialmente el Gato Oldrá, a quien le estaré agradecido eternamente; siempre me bancó en las buenas y en las malas y esas son cosas que uno valora. Futbolísticamente me voy muy contento; clasificacmos dos veces a copas internacionales y peleamos dos veces el campeonato, que no es algo fácil. Son momentos que van a quedar siempre en mi corazón".
En la mitad de la conferencia, Viera se quebró ante la consulta de un colega: "Pude cumplir la mayoría de la expectativas, quizá me quedó una materia pendiente que era ganar un título con este club. Al llegar acá, en la primera entrevista que me hicieron, dije que no me quería irme de acá siendo por lo menos una vez campeón. En ese sentido, lastimosamente, yo no pude cumplir, pero peleé hasta lo último, di lo mejor de mí y estoy contento por la entrega que di en el club. Esta decisión duele, pero es la que tomé".
El Patrón continuará su carrera en Libertad de Paraguay, no podrá jugar la Copa Libertadores para el elenco Gumarelo porque ya lo hizo para el Tomba. "En lo deportivo soy consciente de que me convenía seguir acá porque tenía el ritmo que necesitaba de jugar todos los partidos y tenía copa internacional. Soy consciente de que ahora volviendo a Paraguay no voy a tener la chance de jugar la Copa Libertadores y que futbolísticamente el fútbol paraguayo no está tan alto como el Argentino, pero ya es una decisión tomada. Jugar en el fútbol argentino fue un sueño que pude cumplir". Cuando finalizó la charla, hubo aplausos de los presentes. Viera se levantó de su asiento y saludó uno por uno a los periodistas presentes y a los encargados de la prensa del club. Todo un caballero.
El Expreso se puso en marcha
El plantel de Godoy Cruz dio inicio a la pretemporada de cara a la triple competencia: Superliga 2019-20, 16avos de final de Copa Argentina y octavos de final de la Copa Libertadores de América. Bajo las órdenes de los profes Adrián Busso y Nicolás Bochini y la atenta mirada del entrenador Lucas Bernardi, ayer por la mañana comenzaron la labor en el Predio de Coquimbito. En primera lugar, los futbolistas realizaron trabajos en el gimnasio. Posteriormente, se dividieron en dos grupos, e hicieron trabajos con pelota en la cancha, mientras que los arqueros practicaron aparte.
Caras nuevas
El único que estuvo presente fue Gabriel Alanís, el ex lateral-volante de Belgrano. Sin embargo, durante la práctica, las nuevas incorporaciones Sebastián Lomónaco, Joaquín Mateo y Leandro Vella, se hicieron presentes en el predio. Todos ellos firmarán su contrato y seguramente hoy entrenen con el plantel. Leandro Vella es un delantero de 22 años proveniente de Instituto de Córdoba, donde disputó 26 partidos anotando 6 goles. También tuvo un paso fugaz por Central Córdoba de Santiago del Estero en 2017, donde consiguió el ascenso a la B Nacional.
Ángel de vuelo alto
Si bien entrenó a la par del grupo, restan detalles para sellar la transferencia de Ángel González al Alavés de España. La oferta por el extremo derecho de 25 años superaría los dos millones de euros y un contrato por cuatro temporadas y en las próximas horas se haría el anuncio oficial. González tiene pasaporte comunitario y no ocuparía cupo de extranjero.