La zona habitable alrededor de una estrella es el área donde un planeta en órbita puede mantener agua líquida, el solvente perfecto para las reacciones químicas del corazón de la vida. Si está demasiado lejos de una estrella, el agua de un planeta se convierte en hielo permanente y su bióxido de carbono se condensa; y si está muy cerca, el calor convierte al agua en vapor que se escapa al espacio.
Las zonas habitables no son estáticas. La luminosidad de una estrella típica aumenta a medida que su composición y reacciones químicas evolucionan a lo largo de miles de millones de años, presionando la zona habitable hacia el exterior. Los investigadores informaron en marzo que la Tierra está más cerca del borde interno de la zona habitable del Sol de lo que se había pensado.
El borde interno de la zona habitable del Sol se está desplazando hacia el exterior a razón de cerca de un metro por año. El modelo más reciente predice un tiempo de vida total de la zona habitable de entre 6.300 y 7.800 millones de años, sugiriendo que la vida en el planeta ya ha recorrido alrededor del 70 por ciento de su camino.
Otros planetas (especialmente los que se forman cerca del límite exterior de la zona habitable de una estrella o que orbitan estrellas de larga vida y poca masa) pueden tener zonas habitables con un tiempo de vida de 42.000 millones de años, o más.
Los autores sugieren que los científicos que buscan vida en otros planetas deberían enfocarse en los que han ocupado sus zonas habitables al menos el mismo lapso que la Tierra, como el .HD40307g, que está a 12,9 pársec (42 años luz) de la Tierra.
La vida es complicada
Pero es posible que la Tierra haya requerido un periodo atípicamente prolongado para desarrollar vida avanzada, opina Caleb Scharf, un astrobiólogo de la Universidad de Columbia, en Nueva York.
"Es el viejo problema de interpretar demasiado un solo punto de datos", señala. Mark Claire, coautor del estudio y astrónomo de la Universidad de St. Andrews, en el Reino Unido, coincide, pero subraya que si estuviera conduciendo una misión para encontrar vida en un planeta terrestre, probablemente apuntaría sus telescopios hacia planetas que hayan estado en zona habitable el mayor tiempo posible.
Los críticos también sugieren que la fórmula que los investigadores usaron es demasiado simple. El modelo asume que los planetas extrasolares tienen atmósferas, composición y acción de placas tectónicas similares a la Tierra.
Colin Goldblatt, un climatólogo planetario de la Universidad de Victoria, en Canadá, dice que si no se incluyen dinámicas climatológicas como composición y volumen atmosférico, los resultados no son muy útiles para predecir habitabilidad. "Si quiere que construya un planeta habitable donde está Venus, puedo hacerlo; si quiere que construya un planeta muerto donde está la Tierra, puedo hacerlo", señala Goldblatt.
"Hay mucho espacio para nuevas formulaciones sobre la zona habitable", coincide Claire. Por ahora, los investigadores no saben mucho sobre estos planetas extrasolares. Pero los cálculos sobre la zona habitable también podrían resultar interesantes más cerca de la Tierra.
Justo cuando el Sol brille más y la Tierra se vuelva demasiado caliente para la vida, Marte estará entrando en la zona habitable. "Si los humanos van a estar por acá dentro de mil millones de años, sin duda me los imaginaría viviendo en Marte", agrega Claire.
