El propio Lionel Messi, cuando el lunes sorprendió al tomar contacto con el periodismo, había lanzado un clarísimo mensaje entrelíneas: "nos sentimos más cómodos con tres delanteros". Poco usual para Leo, acostumbrado más a los mensajes de tono protocolar.
Más allá de que la frase fue dicha manteniendo los límites del respeto, también es cierto que el capitán de la Selección metió un estiletazo a fondo al referirse a cuestiones tácticas que contravenían el tan valorado 5-3-2 que Sabella había preferido en la semana de prácticas previa al debut en Río de Janeiro.
En la práctica de este miércoles, la formación fue la misma que terminó jugando contra los bosnios: Romero; Zabaleta, Federico Fernández, Garay y Rojo; Gago, Mascherano y Di María; Messi, Agüero e Higuain. De no mediar imprevistos, éste será el equipo que saldrá a enfrentarse ante los iraníes en el Mineirao.
Ángel Di María volvió a entrenarse a la par del resto de sus compañeros, luego del trabajo diferenciado que realizó el martes. "Fideo" ni siquiera presentaba una molestia de alcance importante, pero el ejemplo marca la tónica de lo cauteloso que es el cuerpo técnico cuando el cuerpo médico pasa el informe sobre el estado físico de los jugadores. En consecuencias, para achicar cualquier margen de error respecto de eventuales lesiones, apenas hay un síntoma de anomalía de inmediato se determina descanso para el futbolista afectado.
Contra los iraníes, en la segunda fecha del Grupo F, un triunfo bastará para clasificarse a octavos de final. Es más, si Bosnia y Nigeria terminan empatados su respectivo partido, el albiceleste también se asegurará el primer puesto de la zona en el caso de una victoria en el Mineirao.