El caos se apoderó del estadio Atanasio Girardot y forzó la suspensión del encuentro entre Independiente Medellín y Flamengo, encuentro correspondiente a la cuarta fecha de la Copa Libertadores. Incidentes en la tribuna local y una invasión al campo de juego a modo de protesta por el presente del equipo obligó a la detención del juego.

