La salud de Alejandra “Locomotora” Oliveras, la exboxeadora internada en el Hospital Cullen de Santa Fe tras sufrir un ACV isquémico, continúa siendo delicada. Este miércoles, el jefe de Terapia Intensiva del hospital, Néstor Carrizo, brindó un nuevo parte médico en el que aseguró que, en caso de sobrevivir, la paciente "va a quedar con secuelas neurológicas" debido al daño cerebral que sufrió hace ya nueve días.
Oliveras permanece sedada y con asistencia respiratoria mecánica, en un cuadro que sigue siendo de alto riesgo. Aunque su estado general se mantiene estable, con controles adecuados de presión arterial y oxigenación, Carrizo explicó que su evolución neurológica es "fluctuante" y que todavía no es posible determinar con precisión el alcance del daño.
"Lo positivo es que se evitó el enclavamiento cerebral y la muerte encefálica. Esa fue la amenaza más grave en las primeras horas", detalló Carrizo, quien destacó la importancia que tuvo la cirugía de urgencia realizada a 48 horas de su ingreso. Sin embargo, aclaró que el proceso de recuperación será lento y sin cambios bruscos, salvo que surja alguna complicación inesperada.
Internaron de urgencia a "Locomotora" Oliveras por un ACV y su estado es delicado
"Locomotora" es seis veces campeona del mundo.
Sobre las posibles secuelas, el médico advirtió que el lado izquierdo del cerebro, que fue afectado, es clave para funciones como el movimiento del lado derecho del cuerpo y el lenguaje. “Algunos pacientes, si sobreviven a esta situación, pueden tener afectada la comprensión del lenguaje”, señaló.
Por su parte, Bruno Moroni, director del hospital, reiteró que el seguimiento es constante y que las decisiones médicas se adaptan a la evolución de Oliveras. “No es de un día para el otro. Hay que darle tiempo”, dijo. La exboxeadora sigue con un “alto riesgo de vida”.
Sospechan que el ACV fue causado por una lesión en la carótida
Los estudios realizados a Oliveras indican que el ACV habría sido provocado por una embolia cerebral, posiblemente originada en una lesión aterosclerótica en la arteria carótida. El neurocirujano Alejandro Musacchio, quien la operó, explicó a TN que la deportista sufría una estrechez en la carótida derecha debido a una placa de ateroma compuesta por lípidos y calcio. Esta patología vascular no controlada habría sido el origen del episodio.