La Villa Olímpica de los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 atraviesa una crisis logística inesperada. En apenas setenta y dos horas, se agotó el stock total de diez mil preservativos destinados a los deportistas. La situación evidencia una demanda que superó todas las previsiones y encendió alarmas sanitarias en el evento.
La rápida escasez de estos insumos generó una profunda inquietud entre los participantes de la cita invernal. Según los reportes iniciales, los 10.000 paquetes distribuidos en las villas olímpicas resultaron insuficientes frente a la realidad de la convivencia entre atletas, marcando un contraste drástico con ediciones previas de los Juegos.
Para dimensionar la falla en la planificación, basta mirar lo ocurrido en París hace dos años. En aquella edición se repartieron 300.000 unidades, lo que garantizaba un promedio de dos por cada deportista diariamente. En Milán, el volumen inicial no alcanzó a cubrir ni siquiera la primera semana de competencia.
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El déficit logístico que desbordó la Villa Olímpica
La falta de stock se convirtió rápidamente en el tema de conversación principal en los pasillos de la residencia olímpica. La organización, que había colocado el símbolo de la Región de Lombardía en los envoltorios como un gesto institucional y preventivo, ahora corre contra el reloj para reponer el lote.
"Los preservativos se acabaron en tres días. Nos prometieron más, pero no sabemos cuándo llegarán", confesó un atleta que prefirió mantener su identidad reservada. Esta incertidumbre se da a pesar de que figuras como el gobernador Attilio Fontana remarcaron que la prevención y el sentido común deben estar por encima de todo en esta cita deportiva.
Cabe recordar que esta política de salud pública se implementa de forma ininterrumpida desde Seúl 1988. El objetivo histórico ha sido promover la prevención de enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes talentos del mundo, una tradición que en 2026 se ha visto comprometida por un stock notablemente reducido.
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Un impacto social que trasciende lo deportivo
La repercusión de este desajuste ha ido más allá de las fronteras de la Villa Olímpica. Un estudio reciente detectó un incremento significativo en la oferta de servicios de acompañantes en las sedes donde se celebran las competiciones. Milán encabeza este aumento con un 23%, seguida por Cortina d’Ampezzo con un 12%.
De acuerdo con los datos analizados, este auge no se vincula directamente con los atletas, sino con la llegada masiva de patrocinadores, periodistas y miembros de las delegaciones internacionales. Es un fenómeno que ilustra el fuerte impacto económico y las necesidades logísticas que generan estos megaeventos en las comunidades anfitrionas.