Lo que prometía ser un espectáculo deportivo en San Pablo, Brasil, se transformó en un hecho caótico. El sábado se llevó a cabo en el vecino país la Spaten Fight Night 2, que enfrentó a Wanderlei Silva, exestrella de la UFC y Pride, versus Acelino Popó Freitas, excampeón mundial de boxeo.
Aunque se trataba de una pelea de exhibición, inicialmente programada como un evento deportivo, toco cambió cuando se desató una batalla campal dentro del cuadrilátero.
Infracciones, la hecatombe y la debacle total
Wanderlei Silva fue descalificado en el cuarto asalto tras acumular varias infracciones, por ejemplo: intentos de cabezazo. Ante la medida del árbitro, los equipos de ambos luchadores subieron al ring y se desató un enfrentamiento físico masivo que involucró a decenas de personas.
En medio del tumulto, Silva recibió un fuerte golpe que lo dejó inconsciente. Según señalaron algunos testigos, el autor de este último puñetazo sería Rafael Freitas, hijo de Popó.
Por otra parte, el excampeón de peso pesado de la UFC, Fabricio Werdum, acompañó a Silva en el hospital. “Estábamos cuatro y ellos eran más de veinte… Lanzó un puñetazo que le rompió la nariz y le dio en la nuca. Podría haber sido algo muy grave”, detalló Werdum, quien destacó la amistad de más de 25 años con Silva.
La magnitud del incidente marcó con violencia y polémica el regreso de Silva al cuadrilátero, quien meses atrás había ingresado al Salón de la Fama de la UFC 2024.