Racing Club sufrió para eliminar a River Plate, en un encuentro frenético, que le dio la clasificación a la instancia de cuartos de final del Torneo Clausura de la Liga Profesional. Fue 3-2, en un verdadero partidazo, donde la Academia encontró su premio sobre el final.
El encuentro no terminaba de armarse y River ya tenía que sacar del mediocampo tras el primer golpe que le asentó la Academia. Los de Núñez habían contado con la primera chance desde un centro de Maximiliano Salas que no encontró compañeros en el área y, en la réplica, los dirigidos por Gustavo Costas encontraron el festejo soñado. Un centro perfecto de Gabriel Rojas tuvo como respuesta la cabeza de Santiago Solari y se desató el delirio de los hinchas locales en el Cilindro de Avellaneda. La escena dejó en claro la intensidad con la que Racing pretendía jugar desde el primer minuto.
El gol armó una primera parte de la etapa electrizante. Los dos equipos prescindieron del mediocampo para saltar de inmediato en la transición defensa/ataque, generando un ida y vuelta constante que hizo al duelo aún más entretenido. Con Agustín Almendra encima de Enzo Pérez, la Academia pretendía anular el buen primer pase que tiene el volante mendocino, obligando a River a jugar con lanzamientos largos para Salas y buscando incomodar cada salida. Mientras tanto, el local soltaba los laterales para imponer supremacía en campo rival a la hora de atacar, sumando gente en ofensiva y tratando de ampliar los espacios con proyección continua por las bandas.
Racing
Santiago Solari abrió rápidamente el marcador en favor de Racing Club.
Gentileza
Marcos Acuña, con un remate de media distancia que quedó en manos de Facundo Cambeses, insinuó las intenciones millonarias, que empezaban a crecer de a poco. Desde los bancos, se pedía mayor intensidad y agresividad en la marca, tanto en la presión alta como en la recuperación inmediata. Y con el correr de los minutos, Racing fue imponiéndose en ese aspecto. Sobre todo en el vértigo con que disputó el balón en el tramo final del campo rival, donde se mostró más decidido y con mayor convicción para cortar y atacar rápido. Fue muy incisivo para no dejar jugar al elenco de Núñez y, desde acciones de balón parado, encontró algunas opciones que encendieron preocupación en el arco visitante.
El Millonario reaccionó
Sin embargo, la jerarquía millonaria siempre está. Cambeses en dos oportunidades desconfiguró las intenciones de igualar el marcador por parte del equipo visitante. De forma magistral, el arquero académico evitó la caída de su arco ante sendos remates de media distancia. Esa acción marcó un cambio en las acciones: River se mostró más asentado en el juego, más seguro en cada transición y más decidido a disputar la posesión, mientras Racing amenazó desde veloces contragolpes que buscaban sorprender con espacios. Al equipo del Muñeco Gallardo le faltó la toma de buenas decisiones en las inmediaciones del área académica, pero se mostraba más sólido en el juego, en un duelo que seguía siendo frenético.
River Plate
En el Cilindro se da un partidazo entre Racing Club y River Plate.
Gentileza
El complemento volvió a mostrar mayor peligrosidad en la Academia, que se plantó lejos de su arco para intentar ampliar la ventaja, reconociendo en River a un rival de cuidado. El 1-0 era un resultado demasiado corto como para no buscar uno mayor. Y el visitante le hizo notar la realidad. Combinaron los recién ingresados, Quintero, Galoppo y Subiabre para el empate. Y de inmediato, el enganche colombiano convirtió un gol exquisito para poner arriba a su equipo en el marcador. Los cambios de Gallardo le dieron resultado al Millonario.
Racing entendió que debía tener profundidad y fue a buscar el empate. Apenas un puñado de minutos después, encontró el empate tras un remate de Fernández que dio en Martínez Quarta y engañó a Armani. A esa altura, las emociones se repetían de área a área y todo podía suceder.
Sobre el cierre del segundo capítulo, Racing, empujado por su gente, consiguió el tercero a través de Martirena, frente a la pasividad de la defensa millonaria, y el pase a la instancia de cuartos de final. Fue un verdadero partidazo, donde la Academia mostró un mejor cierre del juego y el boleto de clasificación fue merecido.
Para River, fue un cachetazo tras la remontada en el inicio del complemento y ahora será el tiempo de reconfigurar la próxima temporada. Para Gallardo, las evaluaciones quedaron a flor de piel y la sensación es que sobran aplazos y varios serán los que dejen Núñez tras el cierre del año.