"Minuto médico obligatorio": la medida de la FIFA para que los simuladores no ganen tiempo
La propuesta busca que todo jugador asistido permanezca un minuto fuera del césped, generando una inferioridad numérica y desalentandos lesiones fingidas.
El plan para que el fútbol sea real: cómo es la regla de los 60 segundos que estudia el organismo mundial.
El fútbol profesional se encamina a una reforma estructural que busca recuperar el tiempo neto de juego y proteger el espectáculo. LaFIFA, a través de la International Football Association Board (IFAB), analiza implementar el "minuto médico obligatorio", una norma que exigirá a los futbolistas atendidos en el campo esperar sesenta segundos antes de reingresar.
La medida tiene el objetivo de reducir la pérdida deliberada de tiempo, una de las conductas más extendidas en el fútbol contemporáneo. Actualmente, las Reglas 3 y 5 permiten que el árbitro autorice la entrada de personal médico, pero no establecen un parámetro temporal uniforme de permanencia fuera del terreno de juego. Esto deja el control del procedimiento en manos de la subjetividad arbitral, permitiendo que muchos jugadores regresen casi de inmediato tras interrumpir el ritmo del encuentro.
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El impacto táctico de la inferioridad numérica temporal
La razón fundamental detrás de esta propuesta no es meramente administrativa, sino que busca alterar el análisis de costo-beneficio que realizan los jugadores y cuerpos técnicos durante un partido. Al establecer un castigo de sesenta segundos, la regla introduce una consecuencia deportiva inmediata donde el equipo del jugador atendido quedará en inferioridad numérica temporal real.
Bajo el sistema actual, simular una lesión es una herramienta táctica eficaz para "enfriar" partidos o alterar el flujo emocional y la estrategia del rival sin pagar un precio alto. Con el nuevo reglamento, la ganancia de tiempo se vuelve contraproducente, ya que defender con diez hombres durante un minuto completo representa un riesgo táctico que la mayoría de los entrenadores preferirá evitar si la dolencia no es legítima.
Este mecanismo de disuasión pretende que el tiempo de juego se convierta en tiempo de fútbol real. Para llegar a esta cifra de un minuto, se analizaron antecedentes como la referencia interna de 30 segundos de la Premier League y las pruebas experimentales de dos minutos realizadas por la FIFA en la Copa Árabe. El minuto obligatorio se presenta como el punto intermedio ideal para desincentivar el engaño sin castigar excesivamente a quien realmente necesita asistencia básica.
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Excepciones necesarias y el camino hacia el 2026
Como toda norma que busca el equilibrio entre la fluidez y la seguridad, la propuesta contempla excepciones claras para no desproteger la salud de los protagonistas. El minuto de espera no se aplicará en situaciones críticas que requieran atención inmediata y cuidadosa, garantizando que la integridad física siga siendo la prioridad del reglamento. Estas excepciones incluyen casos específicos que los árbitros deberán identificar con precisión:
Golpes en la cabeza o cualquier sospecha de conmoción cerebral.
Lesiones graves que sean evidentes para el cuerpo médico y arbitral.
Situaciones derivadas de una falta que haya sido sancionada con tarjeta.
Casos de emergencia médica que requieran el ingreso de camilleros.
Para los instructores y formadores, este cambio implica reconfigurar la enseñanza del manejo del tiempo y de la gestión emocional del juego para los árbitros, quienes no solo deberán aplicar el silbato, sino gobernar el encuentro con datos y precisión cronométrica.
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Si la propuesta obtiene la mayoría cualificada dentro de la IFAB, donde la FIFA posee cuatro votos estratégicos, podría tener una fase de prueba experimental antes de su incorporación definitiva. El objetivo final es que esta medida se sume a las Reglas 2026/27, consolidando una tendencia global hacia la transparencia disciplinaria que ya incluye compensaciones extensas de tiempo añadido y protocolos más estrictos contra la conducta antideportiva.