Kylian Mbappé se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales al alcanzar los 22 tantos tras la derrota de Francia 6 a 4 frente a Inglaterra. El delantero galo superó la marca de 21 goles de Lionel Messi en el partido por el tercer puesto del Mundial 2026.
El atacante registró 10 goles en ocho partidos, superando su propia marca de efectividad individual. Sin embargo, el hito coincidió con la eliminación de su selección antes de la instancia decisiva. El equipo francés se despidió tras haber alcanzado las finales en las dos ediciones previas, marcando un retroceso en el rendimiento grupal.
¿Cómo quedó la tabla histórica de goleadores mundialistas?
La tabla histórica muestra ahora a Mbappé con 22 goles, seguido por Messi con 21 y el alemán Miroslav Klose con 16. El delantero argentino acumuló sus cifras a lo largo de seis campeonatos mundiales, mientras que el francés necesitó solo tres participaciones para alcanzar la cifra máxima. El récord permanece en disputa debido a la final que Argentina jugará contra España este domingo.
Messi llega al último partido con ocho goles en esta edición. Una anotación igualaría la línea del francés y un doblete le devolvería el primer puesto histórico. Mbappé declaró sobre la competencia con el capitán argentino: "Sabía que Leo iba a marcar. Leo marca todo el tiempo y seguro marcará mañana".
¿Qué dijo Mbappé sobre priorizar el título por sobre el récord?
El vestuario francés reflejó la dualidad entre el hito estadístico y el resultado deportivo. Mbappé reconoció la importancia del legado, pero priorizó la competencia colectiva sobre el trofeo individual. "Me hubiera gustado no ser el máximo goleador y jugar mañana la final. Creo que es bueno para lo que es herencia y legado, pero hoy no es lo primero que se me pasa por la cabeza", sentenció el jugador.
Detrás de los dos líderes se encuentran Ronaldo Nazário con 15 goles y Gerd Müller junto a Harry Kane con 14. El certamen de 2026 modificó el orden de los máximos artilleros en una jornada de diez goles totales en el duelo por el bronce. La definición del récord se traslada ahora a los pies de Messi en el encuentro final.