La resaca en Núñez fue inmediata. La caída frente a Vélez Sarsfield en Liniers, por la sexta jornada del Apertura, no solo dejó a River Plate sin puntos: también activó una ola de especulaciones alrededor de Marcelo Gallardo y su continuidad al frente del equipo.
Respaldo dirigencial y decisión personal
El clima se enrareció desde el domingo por la noche, cuando comenzó a circular la versión de que el entrenador se tomaría un compás de espera para evaluar su futuro inmediato. La dirigencia, encabezada por el presidente Stefano Di Carlo, dejó trascender su respaldo, pero puertas adentro reconocen que la decisión final depende exclusivamente del técnico. La imagen del Muñeco, visiblemente molesto durante la derrota en el José Amalfitani, potenció la sensación de ciclo en revisión.
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El calendario no da respiro
Este lunes por la tarde, poco después de las 16, Gallardo ingresó al River Camp. El entrenamiento estaba previsto para las 18 y se aguardaba una charla previa con el plantel, instancia que podría resultar determinante para descomprimir la incertidumbre. El margen es escaso: el equipo deberá reponerse rápidamente para recibir a Banfield este jueves desde las 19.30 en el Monumental, donde volverá a presentarse tras tres compromisos consecutivos como visitante.
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Números que explican el debate
Los números explican parte del debate. Desde su regreso en agosto de 2024, Gallardo dirigió 85 partidos sin conseguir títulos: 35 triunfos, 31 empates y 19 derrotas. La comparación con su primer ciclo (entre 2014 y 2022) resulta inevitable. En aquella etapa, el entrenador conquistó 14 trofeos y consolidó una identidad competitiva que marcó época en el club.
Hoy, en cambio, el interrogante no es solo estadístico. River atraviesa una búsqueda futbolística que aún no encuentra respuestas claras y el DT, símbolo de la era más exitosa de la institución en el siglo XXI, enfrenta quizá su momento más delicado desde que volvió a sentarse en el banco. En Núñez, mientras tanto, la espera se volvió protagonista.