La Selección de Uruguay sufrió un duro golpe en la antesala del Mundial 2026, tras confirmarse la lesión de Giorgian De Arrascaeta. El volante sintió un fuerte dolor en el gemelo durante las prácticas y los estudios médicos ratificaron un desgarro que lo margina definitivamente de la cita mundialista.
La noticia cayó como un balde de agua fría en el búnker charrúa. El futbolista del Flamengo de Brasil, una de las grandes debilidades futbolísticas de Marcelo Bielsa por su capacidad de desequilibrio y jerarquía en tres cuartos de cancha, se perfilaba como una pieza inamovible en el once titular para el debut del próximo 15 de junio ante Arabia Saudita.
La mala fortuna parece ensañarse con el mediocampista de 32 años. Cabe recordar que De Arrascaeta venía de recuperarse a contrarreloj de una fractura de clavícula sufrida a finales de abril en un duelo de Copa Libertadores. Tras una intervención quirúrgica y un esfuerzo enorme para meterse en la lista definitiva de 26 convocados, esta nueva dolencia muscular destruye por completo su sueño mundialista.
El enganche acumula 59 partidos internacionales, 13 gritos y siete asistencias con la camiseta oriental. Junto al defensor José María Giménez era uno de los dos únicos sobrevivientes del plantel actual que sabían lo que es festejar un gol en una Copa del Mundo.
Debido al reglamento de la FIFA, el cuerpo técnico uruguayo tiene luz verde para realizar una modificación de urgencia en la nómina oficial hasta 24 horas antes del partido inaugural frente a los árabes.
Con este panorama, Bielsa ya trabaja en el sustituto. El nombre que pica en punta es el de Tiago Palacios. El actual futbolista de Estudiantes de La Plata formaba parte de la lista preliminar de 55 preseleccionados y podría meterse como una opción de última hora en el certamen internacional.