El futbolista de 27 años David Owori murió este miércoles tras ser brutalmente agredido en Makindye, un suburbio de Kampala. El capitán del equipo de fútbol SC Villa fue emboscado por delincuentes el martes por la noche cuando llegaba a su vivienda. Los atacantes lo golpearon con adoquines tras despojarlo de su teléfono móvil.
Owori había cumplido con su rutina de entrenamiento esa misma mañana. Se preparaba para el partido de vuelta de los cuartos de final de la FUFA 8 contra el Maroons FC, programado para el viernes. El sábado anterior todavía lucía la cinta de capitán en el empate 1-1 de su equipo. Su carrera profesional incluía pasos por el Vipers SC y experiencias en Europa con el Vélez CF de España y el Utsiktens BK de Suecia.
¿Cómo fue el ataque contra el capitán del SC Villa?
El ataque ocurrió alrededor de las 20:00 horas. Según el portavoz del club, Asan Kasingye, el jugador fue emboscado justo afuera de su casa. Los informes policiales indican que Owori se resistió al robo antes de ser herido de gravedad. Nicholas Kabonge, ex compañero y amigo cercano, lo trasladó de urgencia a un centro médico mientras aún estaba consciente, pero su condición se deterioró rápidamente hasta fallecer en la Clínica Case de la capital.
El asesinato del lateral derecho, que recientemente había renovado contrato hasta enero de 2027, generó una ola de indignación nacional. El SC Villa, club más laureado de Uganda, lo recordó no solo como un jugador con trayectoria internacional, sino como un líder que ayudó a conquistar el primer título de liga del equipo en 20 años durante la temporada 2024. Su figura era considerada clave para las próximas convocatorias internacionales de la selección nacional, los Cranes.
¿Qué se sabe sobre la investigación y las repercusiones?
La policía de Kampala, a través de su portavoz Rachael Kawala, confirmó que los investigadores procesaron la escena del crimen para recolectar pruebas y seguir pistas sobre los responsables. El portavoz adjunto Luke Owoyesigyire aclaró que aún se intenta determinar la identidad de todos los atacantes y el inventario exacto de lo robado, más allá del dispositivo móvil. Este crimen ocurre apenas semanas después de la muerte violenta del rugbier Sydney Gongodyo, también atacado en la capital.
El Parlamento de Uganda guardó un minuto de silencio y exigió celeridad en la investigación para llevar a los culpables ante la justicia. Periodistas locales y la Federación de Fútbol destacaron que la muerte de Owori expone un problema sistémico de delincuencia urbana donde los atletas transitan por barrios residenciales sin escolta ni protección adecuada. Este jueves se realizará una misa en la iglesia de Nsambya antes del traslado del cuerpo a Tororo para su funeral.