En el fútbol argentino cada partido se juega con el cuchillo entre los dientes. Nadie regala nada, lo que en múltiples ocasiones decanta en bronca y enojo por parte de los mismos protagonistas. Mucho más si se trata de un clásico, como es el caso de Boca e Independiente de Avellaneda.
En el marco de la fecha 14 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, futbolistas del Xeneize y el Rojo terminaron entremezclados en una trifulca insólita y hasta cómica, que duró varios segundos a pesar de que el encuentro seguía disputándose.
Ocurrió a los 38 minutos de la etapa inicial, cuando el encuentro tenía como ganador a la visita por 1 a 0 gracias al gol de Matías Abaldo. El dueño de casa buscaba furiosamente alcanzar la igualdad a través de la presión de sus volantes cuando todo explotó. Tomás Belmonte fue a marcar a Iván Marcone, uno de los jugadores de Independiente, y ambos terminaron en el piso. El de la visita se levantó y encaró con pelota dominada, pero chocó con Malcom Braida.
En ese momento, Belmonte recargó sobre la humanidad de su contrincante haciendolo tambalear, y a cambio recibió una piña. Varios compañeros del futbolista Xeneize se acercaron (Camilo Rey Domenech, y el propio Braida), y entre los tres intentaron levantar del piso a Marcone y sacarlo de la zona.
Lo curioso es que todo esto sucedió mientras el partido se seguía disputando, y que la disputa verbal y física se extendió durante varios segundos, en los cuales todo el estadio comenzó a quejarse. A pesar de los pedidos de la parcialidad local de una expulsión sobre el jugador de Independiente, Andrés Merlos decidió no castigar a ninguno de los involucrados y darle continuidad al trámite.