La Supercopa Internacional de la Liga Profesional ya es noticia desde su aparición, debido a los elencos que la disputan y el nombre que no condice con el carácter nacional que posee. Sin embargo, la presente edición entre Velez y Estudiantes abrió su propio capítulo por el mal clima.
Todo comenzó durante el entretiempo, momento en el cual una intensa y espesa niebla que causó problemas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante toda la jornada se posó sobre el estadio de Independiente, en Avellaneda. Lejos de tratarse de un fenónemo sin importancia, terminó provocando que la visibilidad sea prácticamente nula.
Así se jugó Velez - Estudiantes:
Al retornar del descanso, el árbitro del partido Darío Herrera se tomó el tiempo para revisar las condiciones, y consultar con los capitanes de ambos conjuntos. Tanto Santiago Ascacibar de Estudiantes de La Plata como Agustín Bouzat de Vélez Sarsfield estuvieron de acuerdo con darle inicio al segundo tiempo.
Increíblemente, el juez y los futbolistas tomaron la determinación de jugar a pesar de que los múltiples problemas existentes. El VAR dejó de funcionar por poca visibilidad, los suplentes e hinchas no podían observar con claridad lo que ocurría, y la televisación sufrió para mostrar lo que sucedía en campo.
El que se quejó fue el más perjudicado. Fernando Muslera, el arquero Pincha. A los 5', se acercó a Herrera en un córner a favor de su elenco y solicitó hablar con Tomás Marchiori, el otro portero. A pesar de asegurar que no veía demasiado, y que tenía inconvenientes con el normal desarrollo, el trámite no se frenó.
Al minuto, y en medio del clima adverso, Braian Romero tiró un centro, y Galván la desvió para el 1 a 0 de Vélez. Más tarde llegó el segundo gol, en los pies del exdelantero de River Plate y la historia quedó liquidada.
De esta manera, la Supercopa Internacional escribió una hoja más en su particular y reciente historia. Sin dudas, será la más recordada por las condiciones extrafutbolísticas en las que se llevó a cabo.