El debut de Racing en el Torneo Clausura estuvo marcado por un final escandaloso que dejó más polémicas que certezas. En tiempo adicionado, Adrián “Maravilla” Martínez convirtió un gol que parecía darle el triunfo a la Academia, pero el VAR frenó la celebración, retrotrajo la jugada y marcó penal para Barracas central por una falta previa cometida por el mismo delantero en su propia área.
En un abrir y cerrar de ojos, Racing pasó de ganar 1-0 de local a perder contra Barracas Central 0-1 en los últimos minutos de partido. El escándalo estalló en Avellaneda. El árbitro Nicolás Lamolina sancionó la infracción, expulsó al entrenador Gustavo Costas por protestar y Rodrigo Insua cambió el penal por gol para sellar un triunfo agónico. Recién arranca la Liga Profesional, y ya está cargada de polémicas.
Así fue la polémica secuencia
Justificación del árbitro: ¿fue penal de Maravilla?
“La dificultad es el contexto, pero el penal es elocuente”: así justificó Lamolina su decisión en ESPN al salir del estadio. Aseguró que, pese al caos y al momento del partido, la infracción de Martínez contra Facundo Bruera fue notoria. Lo que es claro, y nadie puede discutir, es que el jugador de el 'Guapo' llega primero a la pelota, recibiendo posteriormente una patada fallida -intento de despeje- del delantero.
Un amplio debate se armó en redes sociales, entre hinchas de Racing y demás clubes, donde también aparecieron periodistas y exfutbolistas a opinar sobre la polémica. Lo cierto es que eso poco le importó al equipo dirigido por Rubén Darío Insúa, ex entrenador de San Lorenzo, que festejó la victoria de su equipo y fue contundente: “Cuando perdés no hay que andar buscando justificativos”.
“La dificultad está en que todo nace de un tanto del otro equipo y encima estábamos en el descuento, pero hay un penal imprudente. Entendemos que la decisión fue la correcta, es lo que correspondía y eso nos deja tranquilos”, agregó el referí.
Sobre la intervención del VAR, detalló: “Dentro de la revisión pedí velocidad normal y ángulos amplios. Hay imprudencia. Martínez intenta jugar el balón, pero Bruera es el que anticipa y termina impactándolo”.