El Mundial 2026 se vio sacudido por una controversia durante la transmisión oficial del encuentro entre Alemania y Curazao, cuando las cámaras captaron al árbitro australiano Shaun Evans realizando un gesto de "supremacía blanca".
El referí australiano se encuentra bajo investigación tras realizar una polémica señal con la mano durante el debut de Alemania ante Curazao.
El Mundial 2026 se vio sacudido por una controversia durante la transmisión oficial del encuentro entre Alemania y Curazao, cuando las cámaras captaron al árbitro australiano Shaun Evans realizando un gesto de "supremacía blanca".
El gesto en cuestión es denominado ademán y consiste en formar un círculo con el pulgar y el índice, manteniendo los otros dedos extendidos en forma de "OK" invertido frente a su pierna.
Aunque para muchos puede parecer una señal inofensiva, la Anti-Defamation League (ADL) lo catalogó en 2019 como un símbolo utilizado por círculos de extrema derecha para representar el "poder blanco".
La red FARE (Fútbol en Contra del Racismo en Europa), socio consultor de la FIFA en temas de discriminación, no tardó en reaccionar. En un comunicado contundente, la organización solicitó que Evans sea apartado de sus funciones: “Claramente, este oficial no debería desempeñar ningún otro papel en esta Copa del Mundo”.
La entidad describió el gesto como "neonazi" y cuestionó por qué un supervisor del VAR utilizaría tal símbolo en un evento global sabiendo que las cámaras lo enfocaban.
La investigación se centra ahora en determinar la intención del árbitro. Existe la posibilidad de que Evans estuviera recreando el llamado “juego del círculo”, una broma infantil común donde se muestra la señal por debajo de la cintura para golpear a quien la mire.
Sin embargo, los expertos advierten que, en la última década, este juego ha sido apropiado por grupos de supremacía blanca tras un engaño surgido en foros de internet como 4chan.
Mientras la FIFA evalúa los hechos, la polémica ya ha tenido consecuencias en la producción televisiva. Según informes de FARE, los directores de televisión han dejado de presentar visualmente al panel del VAR en los partidos posteriores al incidente.
Por su parte, tanto la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol como la federación australiana han sido contactadas para brindar aclaraciones sobre la conducta del colegiado.
El contexto resulta clave para decidir si la señal fue una imprudencia o una agresión deliberada, pero ante la política de tolerancia cero contra la discriminación, el futuro de Shaun Evans en este Mundial pende de un hilo.