El sello bielsista vuelve a Gimnasia y Esgrima en un momento decisivo
Darío Franco y el desafío de levantar al Lobo: el nuevo entrenador asume en el Parque con la obligación de sumar puntos y recuperar una identidad ligada al buen juego, en un contexto donde la urgencia de resultados manda.
El flamante entrenador mensana junto a su cuerpo técnico durante la primera práctica con el plantel Mensana.+
La llegada del entrenador cordobés al Lobo se convierte en una de las grandes sorpresas del momento y genera una particularidad en el Parque: hoy conviven dos técnicos deraíz bielsista (la escuela de Marcelo Bielsa), aunque con realidades muy diferentes. Por un lado, Alfredo Berti conduce a un Independiente Rivadavia imparable, líder y protagonista. Por el otro, Darío Franco asume en Gimnasia y Esgrima con la necesidad urgente de sumar triunfos y mejorar su presente para mirar el futuro con mayor optimismo.
Franco lleva varios años sin dirigir en la Primera División del fútbol argentino. Su última experiencia fue en la Primera B Metropolitana, sin resultados destacados. Sin embargo, esto no necesariamente debe interpretarse como un motivo de desconfianza: en el rendimiento de un equipo influyen múltiples factores que muchas veces exceden el trabajo del entrenador.
Un regreso en busca de vigencia
Su llegada se da en un momento clave, casi de necesidades compartidas.Gimnasia busca reafirmar su lugar en la máxima categoría, mientras que el técnico intentará demostrar su vigencia y consolidar una idea de juego identificada con la escuela bielsista, que en otros tiempos supo darle buenos resultados al club mensana.
Gimnasia y Esgrima vs Independiente de Avellaneda
El estreno de Darío Franco será este viernes cuando el Lobo reciba a Vélez en el estadio Víctor Legrotaglie desde las 15.
Ramiro Gómez
Entre la identidad y la urgencia
Como futbolista, Franco fue un volante espigado y elegante, que supo destacarse bajo la mirada de Marcelo Bielsa y también de Alfio “Coco” Basile en la Selección Argentina. Hoy, ya como entrenador, intentará trasladar ese bagaje al equipo, en una institución históricamente asociada al buen trato del balón, aunque en la actualidad la urgencia pasa más por los resultados que por las formas.
El DT sostiene que cuenta con herramientas suficientes para desarrollar un buen juego y, a partir de allí, comenzar a construir un equipo que aspire a algo más que la permanencia. Habrá que esperar que las piezas encajen: que el entrenador, el plantel y el contexto se alineen para que el Lobo vuelva a vibrar con la mejor versión del ideario bielsista.