El césped sintético, el otro rival de Boca en el debut de la Copa Libertadores
COPA LIBERTADORES. El estadio de Universidad Católica cuenta con un campo de juego disruptivo que altera las condiciones habituales del juego. Sufre Boca.
El Arena Claro de la Universidad Católica, cuenta con pasto sintético de última generación.
La particularidad de esta cancha es que no utiliza el tradicional relleno de caucho. En su lugar, el sistema está compuesto por corcho triturado, un material orgánico elegido por razones ecológicas y de rendimiento, que busca ofrecer un comportamiento más cercano al del césped natural. "La superficie es similar al campo de juego del Botafogo", explicó Juan Tagle, presidente de Cruzados, previo a su inauguración en agosto de 2025.
Aun así, las diferencias existen y pueden sentirse durante el partido: el balón suele desplazarse con mayor velocidad, los controles requieren más precisión y los rebotes suelen ser más vivos que en el pasto convencional.
De hecho, la práctica de fútbol del domingo-en la que Claudio Úbeda y el cuerpo técnico terminaron de perfilar el once titular- se llevó adelante justamente en ese terreno, buscando reproducir las condiciones que encontrarán esta noche en Chile.