Histórico. Por la fecha 13 de la Primera Nacional, el Deportivo Maipú derrotó por 5 a 0 al elenco de Temperley. Sumó tres puntos muy importantes para sus pretensiones y ahora espera por Chicago en la fortaleza de Calle Vergara.
El Cruzado venció con goles de Juan Giacone en dos ocasiones, Mirko Bonfigli, Gastón Mansilla y Franco Saccone por la fecha 13 de la segunda categoría del fútbol argentino.
Histórico. Por la fecha 13 de la Primera Nacional, el Deportivo Maipú derrotó por 5 a 0 al elenco de Temperley. Sumó tres puntos muy importantes para sus pretensiones y ahora espera por Chicago en la fortaleza de Calle Vergara.
Los Cruzados se quedaron en el noveno lugar en su zona con 15 puntos a uno menos de Temperley su rival en la jornada sabatina. Los celestes eran hasta este sábado, el equipo que menos goles había recibido en su grupo.
Hace pocas semanas estaba internado en la zona roja, sin expectativas de poder salir y repleto de preocupaciones. Hoy, el Cruzado se ilusiona con ingresar dentro de los ocho primeros del Grupo B, que competirán por subir a la Liga Profesional. Así de cambiante es el fútbol argentino, que es testigo de una resurrección del cuadro mendocino.
Ni el mejor, ni el más apasionado, ni el más furibundo de los hinchas del Deportivo Maipú podía imaginar lo que pasaría durante los primeros 45 minutos. Insistimos ni un mago pudo saberlo.
En la mejor actuación de Maipú en lo que va en la temporada, los mendocinos hicieron una exhibición de contundencia y buen fútbol.
La idea era clara esperar atrás y buscar el momento adecuado para salir de contra. El primer camino se abrió a los 2 minutos de juego cuando una acción, que inició Eggel, donde la pelota paso por Saccone, terminó en una brillante definición de Bonfigli, que se movió durante todo el partido y según lo que necesitara su equipo se vistió de "Ocho", "Cinco" y "Diez".
Saccone y Eggel juntaban votos para ser la figura del partido, porque desplegaban todo su talento por sus sectores y la sufría Temperley que no podía hacer pie en la retaguardia.
A pocos segundos del cuarto de hora, vino otro estiletazo del conjunto maipucino: Saccone disparó, el arquero local dio rebote y Juan Giacone anotó el segundo tanto para los Cruzados.
A estas alturas, a Saccone y Marcelo Eggel se les unieron pronto: Gobetto y Bonfigli que fueron una pesadilla para las huestes de Nicolás Domingo.
Recién a los 20 minutos el arquero Nahuel Galardi le contuvo un remate a Benítez, fue en un descuido de los de atrás de Maipú, que en este primer tiempo estuvieron seguros en los escasos pasajes que se les exigió.
Más tarde, fue Angelini que por izquierda intentó desequilibrar, pero otra vez Nahuel Galardi estuvo atento para conjurar el mal.
Cerca de la media hora de juego, después de un tiro de esquina, nació un centro, que fue mal despejado por la retaguardia local y desde atrás Gaston Mansilla corrió y como venía pegó un bombazo, que se transformó en un golazo para Deportivo Maipú.
En esos instantes, Maipú sacaba un diez en orden y contundencia, donde los maestros eran Saccone, Giacone y sin dudas su capitán Marcelo Eggel llevaba la batuta en una orquesta que "sonaba" como los hinchas se merecen.
En frente Temperley, era un manojo de desaciertos y de un desequilibrio defensivo importante.
Y para cerrar el telón del primer capítulo, Bonfigli le entregó la “esfera” a Juan Giacone, el que corrió en solitario más de cuarenta metros y disparó un zurdazo bajo, al primer palo del arquero Leandro Marrone. Gol y a otra cosa.
Temperley salió con todo a buscar el arco de los mendocinos. Los tres ingresos que hizo el DT Nicolás Domingo: Kruger, Diaz y Molina fueron incisivos. Es más el arquero Nahuel Galardi tuvo, ante de los diez minutos, tres intervenciones que sacaron aplausos entre sus compañeros.
Al cuarto de hora, el DT Mariano Echeverría hizo entrar a Cabrera y sacó a una de las figuras del Deportivo Maipú, Juan Giacone, que marcó dos goles.
A los 20 el DT local ya había hecho todos los cambios. Pero así y todo, la visita manejó el tiempo y el fútbol. Eso sí, por el lado de los locales, Molina tuvo un par de oportunidades, pero el arquero Nahuel Galardi estuvo seguro para neutralizar cualquier intentona del celeste.
Temperley tuvo muchas jugadas aisladas, pero sin convicción, sus relevos buscaron y buscaron, pero no encontraron.
En un momento cuando el partido caía en un pozo, en un contragolpe, Eggel habilitó a Saccone, que en solitario enfrentó al arquero, abrió la pierna y marcó el quinto gol. Con ese tanto se metía a la historia grande del Deportivo Maipú y el Botellero cerraba una tarde maravillosa.
Después, los minutos fueron pasaron, y el reloj fue el gran aliado de los maipucinos, que a estas alturas parecían el Ajax de fines de la década del Ochenta. Así terminó una jornada histórica del Deportivo Maipú.
Temperley nunca le pudo encontrar la vuelta al partido. Es un resultado histórico para el Deportivo Maipú, porque por primera vez hace cinco goles como visitante en la divisional.