Increíble partido en La Bombonera. Boca sufre, le cuesta, pero sigue con vida en la Copa Libertadores. Por la quinta fecha de la fase clasificatoria, igualó 1-1 con Cruzeiro con un arbitraje muy polémico del árbitro Jesús Valenzuela Sáez, quien, por intermedio del VAR, convalidó el empate del conjunto de Belo Horizonte tras una mano previa, le anuló el gol del triunfo de Merentiel por una mano de Delgado y, en la última jugada del partido, una clara mano de un defensor visitante no fue sancionada ni advertida por el VAR. Dio por terminado el partido, lo que enfureció a todo el plantel xeneize.


