Omar De Felippe, actual director técnico de Vélez Sarsfield, defendió hoy a sus colegas y consideró "una gran mentira" la idea instalada sobre la existencia de entrenadores que trabajan "más que otro", al tiempo que calificó como "excelente" el nivel de los DT en Argentina.
En una entrevista analizó que la clave del éxito para un técnico reside en "cómo se hace entender" frente al plantel, sin depender de su perfil ya que "todos son defensivos sin la pelota y ofensivos cuando su equipo ataca".
- A su juicio, ¿qué marca la diferencia entre un entrenador y otro: los planteos o los jugadores que se dispone?
-De Felippe: Para mí pasa por cómo uno se hace entender. Todos somos defensivos sin la pelota y todos ofensivos cuando atacamos. La ideología ya está armada pero después el técnico debe adaptarse al plantel que se le presenta y le toca conducir. Para mí lo más importante en el juego es el control de la pelota, más allá que muchos digan que yo vengo con el látigo y a salvar equipos del descenso. Por ejemplo, en Emelec mejoramos altamente todos los números y volvimos a ser campeones. Eso no lo digo yo, me lo mostró el presidente del club. Para contratarme en Ecuador miraron mis números en distintos aspectos. No soy fundamentalista, me encanta salir jugando pero si el futbolista no está apto por el momento anímico no lo voy a exponer.
- En el ambiente lo catalogaron como un entrenador defensivo, ¿cuánto hay de real y de verso en eso?
-Las circunstancias suelen ser las que te llevan a pararte de una manera u otra. Cuando vos estás apurado utilizás el camino más corto: hacer el gol como sea y después defenderte. A mí me gusta apostar a la elaboración y al protagonismo aunque con los recaudos debidos. Yo no encasillo entrenadores, ni jugadores. Mi cuerpo técnico se adapta a los que le toca e intenta darle la mejor forma para que juegue el fútbol que nos gusta.
- Entonces, ¿hay o no directores técnicos para situaciones específicas?
- Considero que no, en el caso nuestro nos tocó trabajar en diferentes circunstancias en los distintos clubes por los que pasamos y nos fue bien y mal. También el medio instaló que hay entrenadores que trabajan más que otros y es todo una mentira. La única diferencia que puede haber es cómo transmite su mensaje, ya que el nivel de los directores técnicos argentinos es excelente, con una fuerte evolución y eso lleva a un campeonato parejo.
- ¿Por dónde pasa su secreto para mantenerte en el medio?
-La confianza con los futbolistas es importante, el momento crítico entre uno y otros se da cuando se quiere cambiar las cosas que se hacen bien. La confianza se gana estando cerca del jugador y una vez que se lo entiende, se le puede exigir. La lucha más grande nos tocó en Emelec porque venían de ser bicampeones, mientras que si venís mal le tirás una pelota para arriba y todos se matan para que salga bien. Lo anímico también es importante pero hay que buscar un plan para que cambien las cosas dentro de la cancha, ¿cuál es el problema de esto? Que lleva un tiempo de trabajo con todas las partes de los planteles.

