Después del éxito de la remake "La patota", el director Santiago Mitre encara ahora el rodaje de una coproducción con España y Francia que, bajo el título de "La cordillera", presenta a Ricardo Darín como un hipotético primer mandatario de la Argentina que, en plena Cumbre de presidentes latinoamericanos en una localidad chilena, deberá enfrentar un asunto personal muy complicado que podría afectar tanto su vida privada como pública.
La película comenzó a rodarse en Buenos Aires y continuará luego en locaciones de Bariloche, Santiago de Chile y el centro de esquí Valle Nevado en el vecino país. El rodaje se extenderá durante ocho semanas y el estreno está previsto para el 17 de agosto de 2017.
“La cordillera”, que fue uno de los proyectos elegidos para participar del Atelier de la Cinéfondation de la última edición del Festival de Cannes, donde ganó el premio a mejor guión en desarrollo, es una producción internacional de K&S Films, la productora de Hugo Sigman, junto a La Unión de los Ríos, MOD Producciones (España) y Maneki Films (Francia), coproducida por Telefé y distribuida por Warner Bros. Pictures.
Darín estará acompañado en el elenco por los actores argentinos Dolores Fonzi (actual pareja del director Santiago Mitre), Érica Rivas y Gerardo Romano,a quienes se sumarán la española Elena Anaya (ganadora del Goya en 2011 por su papel en “La piel que habito”), los chilenos Paulina García y Alfredo Castro, el mexicano Daniel Giménez Cacho y el brasileño Leonardo Franco. También hay una variedad de intérpretes de Perú, Ecuador, Paraguay y hasta de los Estados Unidos.
Según la información de prensa, “La cordillera” es un film de intriga política y familiar sobre un hombre cercado por sus propios demonios, que transcurre en una cumbre de presidentes latinoamericanos en Chile, donde se definen las estrategias y alianzas geopolíticas de la región.
Allí, Hernán Blanco, tal el nombre del presidente argentino, vive un drama político y familiar que le hará enfrentarse a sus propios demonios, ya que deberá tomar dos decisiones que podrían cambiar el curso de su vida en el orden público y privado: por un lado, una complicada situación emocional con su hija y, por otro, la decisión política más importante de su carrera.
“Empezar un rodaje siempre es una alegría. Este es un proyecto grande, que implica una gran responsabilidad, un gran desafío para mí. Rodaremos en dos países, cuatro ciudades, con un elenco de varias nacionalidades. Pero tengo la fortuna de estar acompañado de actores talentosísimos, un gran equipo, y productores creativos que me respaldan”, afirmó Mitre.
Y añadió: “Estoy muy contento con Ricardo, creo que puede tener en sus manos otro de los tantos personajes memorables que nos ha dado”.