Para Daniel Rodríguez, vicepresidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza, el productor, en épocas de crisis, siempre termina siendo la variable de ajuste. Asegura que no se podrá resistir otro año más si se pagan los mismos precios que en 2013 y que los costos en los viñedos han aumentado 150% desde 2012.
-¿En qué situación se encuentran los viñateros?
-Los viñateros estamos atravesando una situación de quebranto. Hay costos para mantener un viñedo que -desde 2012 a diciembre de 2013- han aumentado en promedio 150%. Algunos ejemplos son la mano de obra, los agroquímicos y el agua de riego. Irrigación ha incrementado el canon de los pozos de riego 500%. Mientras tanto, el precio del vino está prácticamente igual que hace cuatro años.
Sólo en este primer mes del año, los agroquímicos aumentaron entre el 20% y el 25%. Y sobre las paritarias, que se están llevando a cabo en estos momentos, hay que decir lo siguiente: a nadie escapa que la gente tiene que ganar más, porque al obrero rural no le alcanza. Ahora, con los precios que se pagan el vino y la uva, quién va a poder mantener a la gente en la finca.
-¿Le preocupa la falta de financiamiento para esta cosecha?
-Sí, porque no hay financiación. Para levantar la cosecha se necesita financiamiento al que los productores puedan acceder. Las líneas del Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC) existen pero están poniendo muchas trabas.
A los que presentaron los pedidos antes del 31 de diciembre, el gobierno les mantendrá la tasa, que es baja, pero vamos a ver cuántos pueden acceder a eso. El FTyC tiene un límite, entonces, los que tengan que ir a los bancos, con las altas tasas que hay hoy en el mercado, no sé cómo van afrontar el gasto.
-Los productores también suelen recurrir a las bodegas por adelanto de dinero para la vendimia.
-Es cierto, el productor recurre a la bodega por financiamiento pero este año, como están las cosas, o le van a dar menos litros por quintal o los industriales ajustarán los precios pagados por su uva.Y no sé cómo van a seguir. Acá hay una situación que contemplar, que es la de los precios.
Nosotros estamos haciendo gestiones para que se estudie la cadena de valor y se pueda determinar fehacientemente quién se está quedando con "el vuelto". Este sistema y esta formación de precios, en alguna época quizás funcionó, pero ahora de ninguna manera se puede mantener.
De la misma forma que se incrementan los costos para el productor, así se tendría que aumentar el precio del vino y de la materia prima. Tal cual lo que sucede cuando aumenta el corcho o la botella, cuando los costos se incrementan se trasladan al producto terminado.
-¿Este año se pueden pagar los mismos precios que el año pasado?
-No. Hoy el productor va a la bodega y le dicen: "Te voy a comprar la mitad y tomemos como base el precio del año pasado" y, por supuesto, ya sabemos lo que pasa después. Le hemos pedido al Gobierno que revea el tema de los contratos de uva. Si bien éstos se hacen, se deben firmar antes de ingresar la uva a la bodega, con un precio base y un plazo de pago determinado.
Este año, en muchos casos no se ha respetado el precio acordado, lo han bajado y extendido los tiempos de pago. Creo que esto es una deuda que hay de la vitivinicultura.
-Hay algunas apreciaciones sectoriales que indican que la merma para esta cosecha será menor a la pronosticada por el INV. ¿Ustedes qué observan?
-De acuerdo a las cifras que se publicaron desde el INV, se habló de una merma en la cosecha de Mendoza del 17%, pero la realidad de la balanza nos terminará diciendo qué pasó. Nosotros estimamos una baja superior a la pronosticada. De acuerdo a nuestros asociados, la disminución para esta vendimia 2014 rondará entre el 25% o 30% en Mendoza".
-¿Qué postura adoptarán frente a los reclamos que están surgiendo desde el Este?
-La postura es absolutamente solidaria. Si bien podemos estar en desacuerdo con algunos reclamos técnicos, creemos que en lo medular todos estamos viviendo la misma situación y nadie puede negar eso.
Si nosotros observáramos que esta es una cuestión que tiene otro trasfondo, que fuera algo con intencionalidad política, seríamos los primeros en hacerlo saber, pero en los reclamos, en lo esencial, estamos todos de acuerdo. Si los precios de la uva y del vino no repuntan, no le veo salida al productor.
