viernes 23 de abril de2021

Luego de 25 años la dupla se reúne nuevamente y el público festeja
Da La Nota

Nuevamente juntos: Julián Weich y Maby Wells vuelven a compartir trabajo y repasan momentos inolvidables

Compañeros de radio, los conductores confirman que el vértigo ya pasó y ahora disfrutan de un momento especial y relajado. Hace 25 años hicieron historia en el programa “Sorpresa y Media”.

Luego de 25 años la dupla se reúne nuevamente y el público festeja

Luego de 25 años y muchas experiencias vividas en el programa éxito de la televisión argentina “Sorpresa y Media”, Julián Weich y Maby Wells disfrutan de una actualidad calma que es el resultado de todo lo vivido.

“Estamos ‘bien maduros’, no en el sentido que estamos ‘podridos’ sino que maduramos bien. Los dos tenemos nuestras vidas, nuestras familias, tuvimos nuestro éxito. Hoy solo queremos pasarla bien”, comenzó diciendo Julián Weich junto a su amiga y compañera Maby Wells, quien agregó: “Estamos en paz, relajados, el vértigo ya lo pasamos. Yo me siento más calma, sabiendo qué quiero hacer y qué no”.

Y de lo que hablan estos dos queridos conductores argentinos es de volver a hacer radio juntos. Luego de trabajar en Rock & Pop durante 2020, la dupla apuesta nuevamente al trabajo en Otra vez juntos, magazine radial de lunes a viernes de 10 a 13 por La Uno 103.1.

Relajados y felices por el nuevo emprendimiento Weich comentó: “Queremos pasarla bien, que esto funcione y que sea una fuente de trabajo para mucha gente. La idea es informar, pero también acompañar y entretener a la gente intentando a la vez generar un espacio de sentido común. Vivimos la misma realidad que ellos, en el mismo país. Nos pasan las mismas cosas”, comentó.

Viajando en el tiempo hacia atrás tanto Julián como Maby recordaron la época de “Sorpresa y media”: “En aquella época tampoco aparentábamos nada, éramos lo que éramos y el resultado era muy noble. Entregábamos premios de verdad, y lo mostrábamos para que la gente creyera en el programa” dijo el conductor. Luego Maby sumó: “En Sorpresa… todo era auténtico. Los errores, las tentadas, nosotros. Como íbamos en vivo nos pasaba de todo, yo rompí una mesa, otra vez se cayó un camarógrafo mientras iba grabando, a una persona lo sorprendimos con la familia en un cine, y se desmayó. Pero nosotros no éramos divos. La gente nos veía como si fuéramos sus hijos, sus primos. Gente común. Incluso muchos creían que Julián y yo éramos hermanos. Nos pasaba hasta con los anunciantes, que mandaban cosas para mí a la dirección de Julián pensando que vivíamos en la misma casa. La confusión sigue hasta hoy y aprovecho para aclararlo: no, no somos hermanos” dijo divertida la conductora.

Acerca del éxito inesperado del programa Wells comentó el momento que advirtió que estaban haciendo un suceso: “A mí no me conocía nadie, en ese momento hacía noticias en el cable y entré a Sorpresa y media por un casting. Pero al otro día de comenzar estaba en el shopping y dos mujeres se acercaron a pedirme un autógrafo. Incluso se pararon al lado mío y se comparaban para ver si yo era petisa o alta. No entendía nada. A partir de ese momento, cada día que pasa en el colegio de mis hijos, en el supermercado o donde sea siempre hay alguien que me dice “A mi tía le cumpliste el sueño” o “Junté plata para un viaje con los dos pesos”, comentó.

El juego del billete de dos pesos también causó sensación entre el público argentino al punto de llegar a tener problemas con el Banco Central: “Nos mandaron una carta documento pidiendo que dejáramos de hacer el juego porque habían desaparecido los billetes de dos pesos. Nosotros seguimos, pero pasando a jugar con la serie de los billetes, que creo que en ese momento iba de la A a la F. Igual en definitiva fue lo mismo” recordó Julián de su vida laboral con su entrañable compañera.

Luego de veinte años sin propuestas para trabajar juntos finalmente llegó y es en la radio. Los conductores felices con la noticia.

En medio de la pandemia Weich llamó a Wells: “Estaba encerrada en casa con los chicos, me llama Julián y me dice: ‘¿Querés hacer radio?’. Mi respuesta fue inmediata: “Sí”. No le pregunté ni dónde, ni cómo, ni cuánto. Nada”, fue así de natural y espontáneo como los verdaderos amigos.