La literatura argentina vuelve a inscribir su nombre en lo más alto del panorama editorial iberoamericano. En una emotiva mañana celebrada en Madrid, la escritora, investigadora y docente Paula Klein (Buenos Aires, 1986) fue proclamada ganadora de la cuarta edición del Premio Lumen de Novela por su obra titulada El amor inventado. Este prestigioso galardón, que desde su origen se ha consolidado como una plataforma fundamental para visibilizar la creatividad de las mujeres creadoras en toda la lengua española, concede a la autora una dotación económica de 30.000 euros, además de asegurar la publicación y distribución internacional del libro, cuyo desembarco en las librerías de Argentina está programado de forma oficial para el próximo 1 de octubre.
Paula Klein participó junto a otras 682 escritoras
La distinción posee una especial relevancia por las dimensiones de la convocatoria de este año. El jurado evaluó un total de 683 manuscritos originales procedentes de ocho naciones hispanohablantes. España encabezó las postulaciones con un total de 396 obras enviadas, secundada por Argentina, que ratificó su protagonismo cultural con 122 textos presentados. El resto de las candidaturas se distribuyó entre México con 65 ejemplares, Chile con 34, Colombia con 24, Estados Unidos con 16, Uruguay con 17 y Perú con 9. En medio de esta masiva participación, el texto de Klein, enviado originalmente bajo el seudónimo de "Vera Mens", consiguió el consenso de las juezas. Asimismo, la delegación de Argentina cosechó otra distinción sustancial, ya que la autora Belén López Peiró figuró entre las cuatro finalistas del certamen y recibió una mención honorífica por su novela Estado de distancia.
El tribunal encargado de dictaminar el fallo estuvo integrado por destacadas personalidades de las letras contemporáneas, entre ellas las escritoras Ángeles González-Sinde, Elena Medel y Sabina Urraca. Junto a ellas participaron Lola Larumbe, directora de la emblemática librería madrileña Rafael Alberti, y María Fasce, directora literaria del sello editorial Lumen.
En el acta oficial del premio, el jurado ponderó unánimemente el extraordinario nivel estético de la pieza y su naturaleza profundamente adictiva, una condición que arrastra a los lectores a confrontar de lleno sus propias fronteras morales.
La trama argumental de El amor inventado sitúa en el centro del conflicto a Miranda K., una mujer que se desempeña profesionalmente como documentalista y cuya existencia cotidiana y conyugal entra en un proceso de desintegración irreversible cuando su marido, Charles, un periodista de enorme notoriedad pública y poseedor de múltiples galardones, resulta acusado de perpetrar un severo fraude mediante la falsificación sistemática de sus reportajes y artículos de prensa. "Me inspiré libremente en varios casos reales de periodistas cuyas trayectorias se basaban en invenciones y terminaron derrumbándose", especificó Paula Klein durante el acto de premiación, aunque se apresuró a aclarar que, a pesar de esos puntos de partida históricos, su libro constituye una ficción absoluta.
Ambición literaria
Fue la escritora Sabina Urraca la responsable de dar lectura al dictamen del comité evaluador, definiendo la obra ganadora como una propuesta literaria sumamente ambiciosa que introduce al lector en la perturbadora y meticulosa investigación en torno a un estafador que opera de manera simultánea en el ámbito de lo público y en los confines de lo estrictamente privado. Al intentar descifrar los enigmas que rodean a su esposo y reconstruir los vestigios de un pasado falseado, Miranda K. empieza a interrogarse con desesperación sobre la esencia íntima del afecto. ¿Es acaso la pareja un pacto de ficción indisoluble? ¿En qué clase de mujer te transformas cuando descubres que has compartido la mitad de tu vida al lado de un embustero profesional? Estos son los interrogantes que vertebran una novela que pone a la crítica y a los lectores contra las cuerdas.
En su intervención frente a un auditorio completo, la autora galardonada desglosó las motivaciones intelectuales que guiaron su escritura.
Si bien el disparador inicial reside en los mecanismos institucionales a través de los cuales los medios de comunicación articulan el concepto de lo real, la dimensión medular de la novela no se detiene en el escándalo corporativo o mediático. El eje se desplaza hacia las ondas expansivas emocionales que impactan sobre la protagonista, forzándola a reevaluar su propia biografía. Klein postuló una teoría inquietante sobre las relaciones de pareja: "Siempre me pareció que los matrimonios más sólidos no son nunca los más sinceros, sino los que mejor manejan la omisión y los silencios. Los que mejor saben hacer durar el amor son los que denomino en la novela los virtuosos de la omisión, los prestidigitadores del secreto". En este sentido, la obra explora cómo los seres humanos erigen andamiajes de ficción para tolerar las crudezas de la realidad.
Durante la ceremonia, la escritora bonaerense compartió sus referencias e influencias estéticas. Mencionó su profunda admiración por novelas de corte documental que abordan la impostura, tales como El adversario, de Emmanuel Carrère, o El impostor, de Javier Cercas. Del mismo modo, trajo a colación una emblemática sentencia del director cinematográfico sueco Ingmar Bergman, quien solía afirmar que la familia constituye el territorio de experimentación predilecto para la mentira. Para graficar esta encrucijada existencial, Klein leyó un fragmento de las primeras páginas de su obra: "Si alguien me pregunta cómo hice para pasar quince años enamorada del mismo hombre, diría que es porque siempre supe que había algo en él a lo que no podría acceder. Esa parte era una puerta cerrada con llave. Detrás estaba el secreto".
La victoria de Paula Klein consolida además la destacada tradición de la literatura argentina en el historial del Premio Lumen. El certamen, fundado originalmente en Barcelona en 1960 bajo el liderazgo de Esther Tusquets, ha sido un espacio pionero en la edición en español. Históricamente, el catálogo de Lumen ha cobijado a grandes autoras clásicas y contemporáneas, desde Alejandra Pizarnik, Anne Carson, Natalia Ginzburg, Iris Murdoch, Flannery O'Connor, Toni Morrison y Doris Lessing, hasta firmas de la relevancia de Elena Ferrante. En la genealogía particular de este premio, la argentina Clara Obligado obtuvo la distinción en 1996 con La hija de Marx. Tras la revitalización reciente del galardón, Leticia Martin se alzó con el triunfo en 2023 por Vladimir, seguida en 2024 por la argentina-bielorrusa Natalia Litvinova con Luciérnaga y en 2025 por la española Inma Pelegrín con Fosca. Klein se suma a este linaje de narradoras excepcionales.
Radicada en la capital francesa desde hace una década, Paula Klein ostenta una sobresaliente trayectoria en el ámbito de la academia y la investigación. Es doctora en Literatura Comparada, licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires y magíster egresada de la prestigiosa École des Hautes Études en Sciences Sociales de París. En el territorio galo ha dictado cátedras de Literatura Latinoamericana y Comparada en diversas instituciones de educación superior, ejerciéndose desde el año 2022 como profesora titular en la Université Clermont Auvergne. Sus trabajos de investigación abordan la literatura documental y los cruces entre ficción y no ficción. Antes de este espaldarazo internacional, Klein ya había publicado las novelas La luz de una estrella muerta (2021) y Las brujas de Monte Verità (Lumen, 2023), además de su celebrado ensayo académico de 2021 editado por Classiques Garnier.
Al reflexionar sobre el proceso creativo que dio vida a la novela galardonada, la autora reconoció las dificultades implícitas de la empresa: "El mayor desafío que tuve fue cómo decir algo nuevo, cómo encontrar una estructura, una voz, un ritmo para tratar una cuestión tan trillada como inagotable como lo es el amor conyugal". Con el veredicto de este martes, El amor inventado se establece como un mapa lúcido sobre la fragilidad de las certezas, los laberintos de la memoria y los relatos que las personas fabrican minuciosamente para sostener su existencia diaria.