El mundo de la cultura no termina de llorar a Julio Le Parc, fallecido el pasado sábado a los 97 años. El artista mendocino, radicado en Francia y considerado uno de los más importantes del mundo, no pudo ver inaugurada la gran muestra retrospectiva que preparaba el Tate Modern de Londres.
La muestra, titulada " Light. Colour. Action" será inaugurada el próximo 11 de junio y estará montada casi por un año entero, hasta mayo del 2027. El artista, según trascendió, estaba ilusionado por viajar a la capital inglesa para presenciar el homenaje.
Cómo será la gran muestra de Le Parc
La exposición es esperada desde hace meses. De hecho, al anunciar la programación de este año, la directora del Tate, María Balshaw, había anticipado que iba a ser una temporada "emocionante", y nombró entre los puntos más altos esta muestra, con "la gloriosa obra inmersiva de Julio Le Parc".
En el Tate Modern saben muy bien de esa "gloria", ya que desde el 2024 tiene en su colección la "Blue Sphere", una instalación gigante, análoga a la que los mendocinos tenemos en el Espacio Cultural Julio Le Parc y los porteños en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Palacio Libertad (ex-CCK).
Lo notable fue que, para su montaje, el Tate Modern contó con la estrecha colaboración del artista, quien desde su taller en las afueras de París ayudó a seleccionar piezas y organizarlas, llegando a sumar unas 60 obras. De esta manera el montaje, curado por Val Ravaglia y Francis Hardy, abarcará siete décadas de producción.
Es por eso que se espera que incluya algunas de las vanguardistas pinturas abstractas de sus comienzos, como sus instalaciones de Op-Art e incluso esculturas de luz a gran escala. Una gran retrospectiva de su estilo, que siempre exploró con un norte fijo: ceder parte del significado de la obra al espectador, que al involucrarse en sus juegos ópticos y experiencias físicas terminaba por "completar" la obra.
Así, las primeras piezas se remontan a la década del 50, que permiten indagar en las primeras exploraciones en torno a la luz y el color. Pinturas en blanco y negro, estudios geométricos, trabajo con fractales y todo tipo de efectos. Los primeros destellos de una obra que trascendería ampliamente nuestro país y se establecería como uno de los hitos de la vanguardia de los 60.
"El recorrido avanzará luego hacia sus célebres piezas cinéticas desarrolladas a partir de 1959, cuando comenzó a trabajar con cajas de luz, materiales transparentes, superficies reflectantes y elementos móviles, donde la luz se proyecta, fragmenta, distorsiona y cambia según el movimiento del público. Estas instalaciones evolucionaron rápidamente hasta convertirse en la obra clave de Le Parc: los 'Continuel Mobile'", detalla la gacetilla de la muestra, que también dará espacio a sus propuestas más lúdicas. En éstas le pide al espectador mover piezas, presionar botones y accionar mecanismos.
El artista mendocino, consagrado en 1966 en la Bienal de Venecia, donde recibió el Gran Premio de Pintura, tuvo la prueba y el error como su máxima creativa.
Alguna vez reveló: "Mi actitud siempre fue experimentar, probar, comparar, trabajar con las manos, ver las opiniones de la gente de alrededor. Entre lo que uno imagina que va haciendo y el resultado posterior hay mucho de sorpresa, mucho de aleatorio, de encuentros nuevos que aparecen; materiales con los que uno está trabajando y ofrecen posibilidades muy interesantes".