20 de septiembre de 2025 - 18:56

Juan y Juan en la Feria del Libro: tributo a Giménez y entrevista con Sasturain

Una de las actividades culturales más importantes de la agenda provincial comienza esta semana, trayendo a figuras de la literatura, el comic y las artes plásticas al Espacio Julio Le Parc. También se proyecta a varios departamentos. Entrevista a Juan Sasturain.

El Espacio Cultural Julio Le Parc vuelve a ser el corazón palpitante de la literatura. Del 25 de septiembre al 5 de octubre, entre libros, charlas, fanzines y proyecciones, Mendoza se prepara para once días de encuentros entre generaciones de escritores y diversos géneros, esta vez con un motivo especial: Un homenaje a Juan Giménez, el historietista que convirtió la fantasía en territorio de exploración, y que falleció en 2020 dejando un vacío inapelable.

Giménez no solo construyó mundos; los hizo palpables. La Feria del libro 2025 no solo celebra la literatura sino la memoria viva de un creador que logró trascender fronteras sin perder su raíz mendocina.

Además, el recorrido de la feria no se limita al Le Parc: Este año las actividades e invitados especiales participarán de actividades en San Martín, San Carlos, San Rafael, Santa Rosa y General Alvear. La grilla de actividades estarán publicadas en la pagina web de Cultura y del Gobierno de Mendoza.

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Una nueva edición de la Feria del Libro, esta vez en homenaje a Juan Giménez.

Una nueva edición de la Feria del Libro, esta vez en homenaje a Juan Giménez.

Entre los nombres que cruzarán el escenario guaymallino del Espacio Julio Le Parc se encuentran Eduardo Sacheri, Rocambole, Doctor Chinasky, Iván Noble, Martín Caparrós, Juan Sasturain y Alejandro Wall.

La edición 2025 no se limita a grandes nombres. Más de 50 locales de libros, revistas y cómics integran un recorrido para descubrir espacios que de otro modo pasarían inadvertidos. Y en medio de todo eso, Juan Giménez vuelve a cobrar vida, recordándonos que los mundos fantásticos, cuando se construyen con pasión y raíz, nunca mueren.

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La oferta de libros infantiles es tan variada y rica como las propuestas para adultos.

La oferta de libros infantiles es tan variada y rica como las propuestas para adultos.

Los lenguajes plurisémicos de Juan Sasturain

Juan Sasturain se mueve entre géneros con una naturalidad que lo vuelven imposible de encasillar. Se la podría definir como una escritura híbrida, juguetona y profundamente argentina, que mezcla lo popular con lo culto sin prejuicios.

Nacido en Buenos Aires en 1945, estudió Letras en La Plata, pero nunca se encerró en el mundo académico: su escritura eligió siempre la calle, el bar, el potrero y la conversación de sobremesa como escenarios.

Por un lado, tiene un pie en el policial negro con un tono rioplatense que baja al detective de la solemnidad y lo convierte en un personaje más del barrio, atravesado por la política, la amistad y el azar. Por otro, también cultiva una prosa que se reconoce por la oralidad y el ritmo conversado, como si siempre le hablara a alguien cercano. Sus libros suelen estar atravesados por guiños culturales, referencias futboleras, personajes entrañables y una mirada crítica pero afectuosa sobre la sociedad argentina.

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La Feria del Libro comienza el 25 de septiembre y se extiende hasta el 5 de octubre.

La Feria del Libro comienza el 25 de septiembre y se extiende hasta el 5 de octubre.

Junto a Alberto Breccia dio vida a Perramus, serie que se volvió un símbolo de resistencia en tiempos de dictadura. Esa experiencia dejó una huella imborrable en su estilo: narración visual, diálogos filosos y la certeza de que lo popular puede alcanzar la altura de lo literario sin perder frescura.

Periodista de raza, pasó por las redacciones de Página/12 –donde dirigió el suplemento Radar–, Clarín y diario La Opinión. Se desempeñó como jefe de redacción de la revista Superhumor desde 1980 hasta su cierre en 1984, y llevó la pasión por los libros a la televisión con Ver para leer, un ciclo que acercó autores y lectores con la misma calidez con la que escribe.

En 2020 asumió la dirección de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, un lugar que parece hecho a su medida: desde allí impulsó la recuperación de autores olvidados y la apertura del edificio a nuevas generaciones de lectores.La

Su participación en la Feria del Libro el lunes 29 a las 20.30 cuenta con un ingrediente extra: la presentación del escritor estará en manos de uno de los referentes locales en materia de poesía y narrativa, Ruben Valle, que es además el editor general de diario Los Andes.

Las últimas dos producciones de Sasturain, "Tinta China" y “Gracias por el Juego”, fueron tema de la charla con Estilo, de Los Andes, junto a sus otras pasiones y sus contrapuntos con Borges.

-¿Vas a presentar "Tinta China" en la Feria del libro?

-Sí, entre otras cosas, voy a hablar de la última novela de este personaje, Julio Argentino Etchenike, que es la quinta de la saga y que salió este otoño. Estoy muy contento con eso porque es la quinta entrega del personaje de una novela que he trabajado con mucho cuidado porque tiene que ver con experiencias personales. Por otro lado estoy muy contento de ir a Mendoza sobre todo porque la primera motivación es participar del homenaje a Juan Giménez.

-¿Qué te lleva a volver a este personaje desde su primera publicación?

- Tené en cuenta que Etchenike nació como personaje cuando yo tenía menos de 30 años. Ahora tengo acabo de cumplir 80, así que hace 50 años que lidio con Julio Etchenike, o él lidia conmigo. El germen de la primera novela, que se llama “Manual de Perdedores” (que tiene dos historias) lo escribí en el año 1972 y se publicó en 1985. Y luego sucesivamente fueron apareciendo las siguientes novelas “Arena en los zapatos” (técnicamente, la tercera), “Pagaría por no verte”, y ahora "Tinta China". Además Etchenike apareció en dos novelas más, pero ya no como protagonista, sino como personaje secundario que irrumpe en la trama. Lo que pasa es que él sigue viviendo en el mismo tiempo y lugar, y sigue teniendo 67 años. En cambio yo, que era mucho más chico que él cuando empezamos (tenía 35 años) ahora soy mayor. Es decir, he recorrido la historia argentina mientras él seguía en ese momento donde actuó, se supone, en la represión, que son los años de la dictadura.

Juan Sasturain
Juan Sasturain, uno de los escritores más preclaros de la actualidad.

Juan Sasturain, uno de los escritores más preclaros de la actualidad.

- ¿Qué descubrís vos cada vez que volvés a ese personaje y te reencontrás con él?

- En este caso ha sido muy fuerte, porque es la primera vez que utilizo recuerdos personales que tienen que ver con eventos reales en los cuales están incrustadas circunstancias ficticias. El evento que transcurre en Córdoba, en una Bienal Internacional de Historieta, que transcurrió en el otoño de 1979, es el disparador de la historia en la que yo participé, porque yo estuve como periodista. Tuve la oportunidad de conocer a alguno de los ídolos de la historieta que yo admiraba como Moebius, Hugo Pratt, le hice el que sería el último reportaje a Oscar Conti, “Oski”, que falleció en Buenos Aires al poco tiempo. Eso, de alguna manera, fue muy importante para mí que trabajaba en la Revista Humor en ese momento. Y es la primera vez que trabajo sobre esa experiencia histórica. No está todo traspuesto, yo no estoy en ningún personaje y estoy en varios, como te imaginarás. Es el clima y las circunstancias de la época, en el que aparecen personajes reales como Hugo Pratt, Moebius, aparece un Germán que tiene una clarísima referencia y que no vamos ahora a nombrar.

- El soslayadamente mencionado…

- Exactamente, y son las circunstancias de la Argentina del 79, la guerra sucia, todo visto desde el costado del mundo de la historieta.

-¿Qué aspectos de Oesterheld y El Eternauta sentís que siguen iluminando tu forma de narrar?

- El hecho de que nunca he dejado de escribir aventuras. En el fondo es el género que he practicado siempre, cualquiera sea el soporte, ya sea la narrativa más tradicional o la narrativa dibujada, he escrito aventuras. Eso fue lo primero que le di y, en última instancia, lo último que hago. Siendo en principio la aventura un género ligado a la evación o al mero entretenimiento, basta con pensar en Stevenson, en Conrad o en Jack London para desmentir esa posibilidad. Es decir, el hecho de que la peripecia sea importante, que haya un personaje central que se encuentre ante determinadas situaciones de riesgo, no hace necesariamente que sea más o menos trivial, sino que puede ser alta literatura. Los géneros no definen la excelencia, cualquier género bien tratado, puede generar obras maestras. La idea de hacer obras de autor u obras comerciales es una dicotomía falsa. No hay una oposición necesariamente significativa, entre lo comercial y lo culto. Todas las bellas artes consagradas alguna vez fueron absolutamente populares y luego se congelaron. La ópera fue un género popular antes de convertirse en algo de minorías. Hasta incluso en los años 50 todavía se cuestionaba si el cine era verdaderamente un arte.

- Ya que estamos en este tema, hablemos de “Gracias por el juego”, otro libro tuyo reciente que cuenta historias de fútbol casi barrial, diríamos.

-Evidentemente el escribir sobre fútbol es una manera que hemos cultivado desde hace muchos años, que también tiene que ver con romper ciertos tabúes. Había temas que no eran merecedores de una dedicación racional, porque eran territorio de la mera sensación, de la pasión y que no justificaban un acercamiento de otra manera. Y no es así. Las actividades están atravesadas por la pasión, incluso en los últimos años por el comercio, por el negocio, como el juego, porque esencialmente es eso aunque mantenga, en términos exacerbados, un carácter significativo extraordinariamente rico. El fútbol es una actividad que, como todos los juegos, es enteramente humano y se basa en un tabú que, como todos, es una imposición cultural en este caso, elegida.

-Explicame esa idea

-El fútbol inhibe el uso de la mano, que es básicamente una de las cosas que definen en términos físicos la condición humana. Entonces, nos negamos a utilizar aquello que nos define como tales. Y practicamos una disciplina absolutamente inútil. Lo que sirve para jugar al fútbol no sirve para ninguna otra cosa.

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Amante del cómic, Juan Sasturain se entusiasma con el homenaje a Juan Giménez.

Amante del cómic, Juan Sasturain se entusiasma con el homenaje a Juan Giménez.

-Pero tiene su parte lúdica, que es también muy humana.

-Exactamente. Imponerse pruebas, ponerse reglas arbitrarias, para luego atenderse a ellas tiene que ver con lo humano. Es la creación de una disciplina gratuita que se sostiene por sí misma, la competencia, el juego, es muy rico para empezar a pensar en eso.

-Esto me lleva directamente a Borges. Ambos escritores, directores de la Biblioteca Nacional, pero opuestos en otros aspectos, por ejemplo, el fútbol. Sin embargo, vos lo llamás “maestro” ¿Cómo te vinculás con Borges y con estos contrapuntos que tenés con él?

- En el caso borgeano, los que hemos vivido en la Argentina y que hemos madurado, es que en los años 50, 60, 70, siendo niños, jóvenes, muchachos y militantes, hemos sentido que los avatares y los equívocos de la historia y de las ideologías nos privaban de Borges. Es decir, desde el Movimiento Nacional y Popular, digamos muy genéricamente, lo que se llama antiliberal o lo que está del otro lado, en el sector social o crítico, contrapuesto al liberalismo, sentíamos que nos habían arrebatado al “maestro”. Es el mismo sentimiento que tenía la izquierda con Evita. ¿Cómo podía ser que Evita, que era tan revolucionaria, se la quedaran los peronistas? Esa nostalgia de la pérdida de alguien que nunca tuviste pero que se reivindica como propio en algún sentido. Todo es muy grosero lo que te estoy diciendo, pero se entiende. Entonces algo se estaba haciendo mal, o se estaba pensando mal. Si Borges quedaba, ponele comillas, del lado del mal… déjame de joder. Alguien tan inteligente, tan sensible, una mente tan brillante, tan creativa como la borgiana, no podía ser no reivindicada por cuestiones que en el fondo son absolutamente ocasionales que tienen que ver con la política y las coyunturas. Entonces, viene un poco la mano por ahí. No nos vamos a pelear con el maestro porque pensaba que el fútbol era una tontería, pues los argumentos que usaba eran muy razonables.

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