El Museo Municipal de Arte Moderno de la Ciudad de Mendoza presenta desde el jueves pasado pinturas, dibujos e instalaciones que enlazan paisaje, vitivinicultura e identidad en una experiencia artística federal, contemporánea y profundamente mendocina para el disfrute de quienes visitan la provincia justo en esta época de Vendimia.
Con entrada gratuita, las exposiciones pueden visitarse de miércoles a viernes, de 10 a 19, y sábados, domingos y feriados, de 16 a 20.
La inauguración se dio en el marco de los 90 años de la Fiesta Nacional de la Vendimia, celebración que atraviesa cada rincón de la provincia.
Ubicado en el subsuelo de la plaza Independencia, en la Capital Internacional del Vino, el museo municipal pone en escena aquello que define la fisonomía y el espíritu mendocinos: la montaña como horizonte y símbolo, el vino como emblema cultural y la creación artística como puente entre memoria, territorio y comunidad.
Una mirada federal sobre la montaña
En la sala Oeste se presenta “Arriba en la cima”, una muestra colectiva de carácter federal que reúne dibujos, pinturas, esculturas e instalaciones de artistas de distintas regiones del país. La exposición, que comenzó a fines de 2024 en el Museo Franklin Rawson de San Juan, llega ahora a Mendoza con nuevas incorporaciones y obras producidas especialmente para esta instancia.
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Curada por Mariana Gioiosa, la propuesta aborda la montaña tanto como accidente geográfico como en su dimensión simbólica. En Mendoza -provincia abrazada por la Cordillera de los Andes- la muestra de los seis artistas seleccionados de todo el país adquiere una potencia singular.
Se suman a esta edición los mendocinos Juan B. Justo y Pablo David González, ampliando el diálogo entre lo federal y lo local. Justo presenta una pieza de sitio específico inspirada en un proyecto inconcluso de Orlando Pardo, proponiendo una reflexión poética sobre memoria y fracaso. González, por su parte, traslada al lienzo sus experiencias de ascenso y exploración en la cordillera, combinando bocetos, fotografías y registros de viaje.
La exposición reúne además obras de Max Gómez Canle, del sanjuanino Carlos Gómez Centurión, de Lula Mari, Mariana Sissia, la salteña Ana Benedetti y Juan Pablo Marturano, configurando un espacio artístico donde la montaña es ritual, materia, paisaje interior y también territorio de tensiones contemporáneas.
Introspección en tiempos de incertidumbre
En la sala Este del MMAMM, la artista mendocina radicada en Buenos Aires Florencia Breccia presenta “En esta noche, en esta tierra”, una selección de dibujos y pinturas recientes atravesadas por una pregunta común: cómo atravesar un tiempo de incertidumbre.
Su trabajo, con curaduría de Carlos Gutiérrez, se despliega como un diario visual donde lo oscuro y lo misterioso habilitan nuevas formas de mirar lo cotidiano.
Figuras antropomorfas, animales en transformación y escenas cargadas de simbolismo invitan a una pausa reflexiva. En el contexto vendimial, la muestra aporta un contrapunto introspectivo: la identidad no solo se celebra hacia afuera, también se construye en la exploración interior.
El corcho como homenaje a la cultura del vino
La sala Norte del museo municipal alberga “De la viña al cielo”, de la artista mendocina Adriana Scarso, quien rinde homenaje a vitivinicultores y vendimiadores a través de una técnica innovadora que utiliza corcho como material principal.
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A partir de este elemento íntimamente ligado a la industria del vino, Scarso construye paisajes, escenas rurales y composiciones figurativas que dialogan con las costumbres locales.
El corcho es seccionado en distintos espesores para generar relieves y matices; en algunas piezas incorpora textiles tejidos y teñidos, y en otras utiliza vino malbec como pigmento, reforzando el vínculo simbólico con el territorio.
La muestra resignifica un material de descarte y lo transforma en soporte artístico, poniendo en valor el ciclo productivo que define la economía y la cultura mendocinas.