Cuesta decir adiós a una de las escritoras, poeta, académica y lingüista destacada de Mendoza como fue Fanny Prevedello, fallecida el martes pasado.
Poeta y académica, docente en la facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo e investigadora de la obra de Di Benedetto, Fanny Prevedello, deja un acervo literario para las nuevas generaciones.
Cuesta decir adiós a una de las escritoras, poeta, académica y lingüista destacada de Mendoza como fue Fanny Prevedello, fallecida el martes pasado.
Mujer de valores que transmitió un enorme caudal de conocimientos a sus alumnos de la Universidad Nacional de Cuyo, al tiempo que como socia de SADE Mendoza puso un gran esfuerzo en elevar el nivel de los escritores de nuestro medio.
Maestranda en Lenguaje y Cognición, Fanny dejó un legado precioso a los amantes de la palabra. Sus escritos de una enorme belleza, dejan un importante tesoro con el pensamiento lleno de valentía para defender ideales y pensamiento. Solidaria y formal. Mujer de un siglo donde se admiraba a los investigadores en el ámbito educativo.
Su currículum abreviado nos dice que fue licenciada y profesora de Literatura, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, con un posgrado de especialista en docencia universitaria, por el rectorado de esa casa de estudios. Ejerció la docencia en todos los niveles educativos. Catedrática de Literatura Hispano-americana en la carrera de Comunicación Social y Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo. Publicó en Chile y en Argentina.
Recuerdo que en una oportunidad me comentó que no conseguía algunos libros de Antonio Di Benedetto y su alegría fue enorme cuando le cedí mi colección del afamado novelista.
La mujer que evocamos realizó una semblanza completa sobre el poeta y periodista fallecido en 1986, en un taller enriquecedor para las nuevas generaciones.
Muy estudiosa, profunda y humilde, disfrutamos de sus textos literarios que han quedado plasmados en libros y antologías de SADE Mendoza, para deleite de los socios y amigos de la entidad. Llevó su palabra a escuelas públicas y privadas, inspirando y alentando a los jóvenes a la lectura de autores de todos los tiempos.
Era sensible y dulce, pero de carácter firme. Con convicciones que manifestaba en sus escritos y su presencia cuando se tenía que involucrar en alguna solicitud pública o privada. ¡Hemos perdido otra escritora cuyos seguidores hicieron manifestaciones para que continuara en su tarea laboral educativa!
Si bien ha sido homenajeado por el Gobierno de Mendoza, su tarea literaria ha quedado en los anaqueles de las bibliotecas de las instituciones, como la SADE, y en algunas particulares de sus seguidores.
Tuve el honor de presentar su obra y estilo en el marco del XIII Encuentro Internacional de Escritoras (EIDE) Marruecos 2018, celebrado en varias ciudades marroquíes en honor a la escritora Fátima Mernissi.
Para evocarla y como cierre, transcribo un fragmento del relato “La advertencia”.
“Ni Magdalena ni los chicos merecen que les dé tamaño disgusto. Hasta desearía vivir la experiencia de que en este momento me atendiera un médico francés. Debo asumir mi pasado para superarlo. Pareciera que he quedado adherida a los años de infancia y pubertad cuando la autoritaria presencia y excesiva exigencia de mis padres me atormentaban. Me crie en Corralitos, un pequeño pueblo mendocino. Espacio de una importante colonia francesa de inmigrantes laboriosos, estrictos, que pedían más a sus fuerzas de lo que podían dar”.
¡No queremos decir adiós, porque siempre estará presente en nuestra memoria! Simplemente decimos: ¡Gracias Fanny por tu dedicación y amor a la literatura y la palabra!