Sostenemos desde la entidad que presido, la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo, y Servicios (Cecitys), que lo primero que queremos es brindar a nuestros clientes el mejor servicio posible en el área del centro y competir contra otras estructuras comerciales.
Nosotros, que inicialmente fuimos Asociación Amigos Calle Las Heras, y luego en la década del '90 nos transformamos en la Fundación Centro, y finalmente en cámara, pretendemos aglutinar todas las calles dispersas, y nos consideramos somos pioneros en varios temas.
Entre otros aspectos fuimos de los primeros en preocuparnos por el tema los cuidacoches.
Cuando funcionábamos como Fundación Centro colocamos el primer cuidacoche con chaleco, con autorización del municipio a modo de prueba.
Todo eso tenía que estar acompañado de una capacitación y de certificados de buena conducta a quienes actuaban en la vía pública. La experiencia salió moderadamente bien. Nosotros consideramos que el estacionamiento es parte del comercio de la ciudad, y queremos colaborar con el sistema y ofrecer a los clientes el estacionamiento con la compra.
Por eso siempre hemos insistido en colaborar con el sistema. Creemos que el comerciante debe ver la forma de ofrecer estacionamiento como servicio; inclusive, en eventos especiales algunos comerciantes adquirían tarjetas de estacionamiento, y disponían de un premio para el mejor cuidacoche y otro para los consumidores.
Estamos de acuerdo con la idea de ordenar la ciudad dispuesta por el municipio. Recordemos que tuvimos intervención cuando se tomaron las medidas con los vendedores ambulantes, en la gestión de Víctor Fayad. Y así fue en adelante.
El tema de los cuidacoches pensamos que se fue desvirtuando con el paso del tiempo, unos bien por razones sociales y de necesidad de mucha gente; otros mal, porque desviaron el cometido.
Al trabajar en el área de los centros comerciales a cielo abierto, algunos de estos trabajadores emplearon la coacción, el apriete, pero no fueron todos, quiero aclararlo. No pocos usuarios debieron enfrentarse con el mal trato y la alternativa amenazante: "o te cuido el auto o te lo rayo". Esto inclusive perjudicó a tarjeteros que hacían bien las cosas, porque cuando en la siesta o en la noche dejaban de actuar, su lugar lo ocupaban personas que generaron muchos inconvenientes. Entendemos que la seguridad le corresponde al Estado y en la capital trabajan con gran esfuerzo la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y la Policía, que son quienes tienen que velar por cuidar integridad y bienes de los ciudadanos.
Entonces, coincidimos con lo dispuesto por el municipio capitalino y opinamos que hay sectores del trabajo al que podrían recurrir quienes ahora no puedan ejercer de cuidacoches en la calle, como por ejemplo el agro, ya que se insiste en que faltan cosechadores y mano de obra en el campo; hay que volver a la cultura del trabajo. Lamentablemente el sector de los negocios del centro no puede tomar más personal, como hubiéramos deseado.
Además, la Cecitys está en proceso de regularización y no podemos ofrecer la capacitación que está proponiendo la Municipalidad.