2 de enero de 2015 - 00:00

Cuestión de todos

En el marco del 120 aniversario de la creación del Departamento General de Irrigación (DGI), paralelamente cumplimos 34 meses de gestión. Treinta y cuatro meses en 120 años, parece nada en la historia grande, pero es mucho en la práctica cotidiana, ante los enormes desafíos actuales.

Desarrollamos un plan integrador y consensuado, en medio de la peor crisis hídrica de los últimos sesenta años, en una provincia donde el agua es todo, porque no hay sector al que no alcance su influencia.

Cuando asumí como superintendente, entre otros compromisos, lo hice con una ambiciosa idea: cada gota de agua debe tener un destino útil. En otras palabras, que el agua sea capaz de generar trabajo, desarrollo y calidad de vida.

Para ello trabajamos con una política concreta de cercanía con los usuarios organizados a través de las Inspecciones de Cauce, pensando también en el conjunto de la sociedad.

Gestionamos, a través de 12.550 kilómetros de canales, de los cuales 1.280 ya se encuentran impermeabilizados y de ellos el 7% de ese revestimiento se concretó en estos 34 meses. Además, administramos 48 diques para irrigar 360.000 hectáreas; debiendo proveer de agua a 30 plantas potabilizadoras y destinar 247 pozos de agua para uso poblacional.

En ese sentido, regulamos el uso del agua subterránea, rediseñamos el área y la profesionalizamos. Trabajamos en un progresivo plan de cegado, cambiamos la normativa para preservar los acuíferos y afrontamos estudios imprescindibles para su adecuada explotación.

Controlamos y monitoreamos en los cauces el vuelco de aguas del sector industrial, habiéndose instalado en el canal Pescara, por ejemplo, sensores de caudal y calidad las 24 horas del día.

Implementamos un sistema de Medición Instantánea de Caudales On Line (MIDO), el cual permite saber en tiempo real el volumen de los caudales en distintos puntos del sistema hídrico.

Esta labor se realiza en conjunto con nuestros usuarios, lo que nos ha permitido tener funcionando a pleno 44 máquinas pesadas (el 20% adquirido en los últimos 30 meses), camiones, carretones, etc., para intervenir en los cauces y desagües.

Y es por este trabajo conjunto que el DGI se ha transformado en un ejemplo de democracia, no sólo mediante los presupuestos participativos y la designación de inspectores de cauce sino además incorporando en su elección el voto electrónico, por primera vez en la historia.

Mantuvimos los niveles de inversión en obras con recursos propios, aplicando 25 % del presupuesto al mantenimiento y la impermeabilización de cauces, para superar en 2014 los 25.000 metros revestidos con obras por administración, ya que solicitamos la ampliación de los montos de estas obras para el Departamento en 10 veces lo establecido en la ley de obras públicas.

Revalorizamos la conciencia hídrica en los chicos mendocinos, realizando 240 jornadas de capacitación para más de 5.000 docentes, entregamos un texto escolar especialmente diseñado (Aqualibro) a alumnos de cuarto grado, alcanzando los 38.000 ejemplares distribuidos; 1.455 niños participaron en el Programa Huertas y otros 1.500 chicos, de 72 colegios secundarios, participaron en el Programa Ciudadanía del Agua, logrando la aprobación de una Ley escrita, debatida y promovida por los alumnos.

Pusimos en marcha el Plan Agua 2020, surgido de la consulta e intervención de 7 universidades, 13 institutos tecnológicos y de investigación, 5 ministerios de la provincia y un centenar de científicos mendocinos, además de la participación de los técnicos del DGI.

Creamos los Consejos de Cuenca, espacios para el debate y la toma de decisiones, donde intervinieron inspectores de cauce, municipios, legisladores y organizaciones civiles.

Asimismo, junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), iniciamos la concreción de los balances hídricos de nuestras cuencas. También con FAO desarrollamos el Programa Integral Canal Cacique Guaymallén, aplicando por primera vez en Mendoza la Evaluación Ambiental Estratégica, para obtener la consideración de 46 obras.

Concretamos el Proyecto Quinta Zona de Riego, impermeabilizando 84 kilómetros de canales; adjudicaremos el Proyecto Sexta Zona de Riego que incorpora 42 hectáreas de reservorios y 44 kilómetros de impermeabilización; y terminamos dos proyectos más para la Cuarta Zona de Riego (de igual magnitud que los anteriores).

Y estamos haciendo los estudios necesarios para ampliar la capacidad del dique Carrizal.

Junto con el gobernador de la Provincia iniciamos el proceso de modificación de la Ley de Aguas después de 130 años de su sanción, proponiendo los ajustes necesarios para adecuarla a las necesidades de desarrollo actual.

Esto es hoy el Departamento General de Irrigación, en un apretado resumen de los últimos 34 meses: trabajo, planificación, acciones y participación ciudadana. Con 120 años de existencia, el DGI seguirá cosechando logros y enfrentando nuevos desafíos.

Es por ello que invitamos a todos los mendocinos para que hagan suya esta bandera, en cada rincón de la provincia, reconociéndose como ciudadanos protagonistas, activos y responsables, y entendiendo que de este protagonismo surgirá una manera positiva de construir nuestro futuro.

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