Rudy Ulloa, ex chofer de Néstor Kirchner, se negó a declarar este martes en el marco de la megacausa de los "cuadernos K" que investiga una trama de sobornos a funcionarios de los gobiernos kirchneristas por la obra pública.
Rudy Ulloa, ex chofer de Néstor Kirchner, se negó a declarar este martes en el marco de la megacausa de los "cuadernos K" que investiga una trama de sobornos a funcionarios de los gobiernos kirchneristas por la obra pública.
De bajo perfil y siempre apuntado como un presunto testaferro del ex presidente, Ulloa fue indagado por primera vez por corrupción, pero por consejo de su abogado, Adrián Tenca, se negó a declarar luego de que le mostraran el expediente.
Después de 2003, Ulloa se convirtió en empresario de medios en Río Gallegos, donde su principal ingreso fue la pauta oficial del Estado.
En diálogo con TN, la defensa de Ulloa -que también fue abogado de Sergio Schoklender en la causa "Sueños compartidos"- dijo que "no recibió ni entregó dinero".
Ulloa "negó absolutamente todos los cargos y por consejo mío se negó a declarar porque la causa es muy voluminosa y no se pueden leer 60 cuerpos en dos minutos", comentó el letrado.
“Ya al leer las imputaciones respecto a Ulloa hay una arbitrariedad muy grande, porque se le imputa haber recibido dinero y otra donde se le imputa haber entregado, lo cual es absolutamente contradictorio", sostuvo.
El ex chofer de los Kirchner fue citado a declarar porque en los escandalosos cuadernos de Oscar Centeno figura manteniendo reuniones con Roberto Baratta, quien fuera la mano derecha de Julio De Vido. Asimismo, mantuvo asiduas reuniones con Nelson Lazarte, ex secretario de Baratta, también acusado de ser recaudador de los fondos ilegales.
Además de Ulloa, declaró Javier Fernández, director de la Auditoría General de la Nación (AGN) y operador judicial del peronismo que quedó involucrado en la causa de los escritos de Centeno como partícipe necesario de una asociación ilícita para pagar y cobrar sobornos.
De acuerdo a Clarín, Fernández entregó en el juzgado una valija con viejos informes de la AGN y supuestas denuncias contra funcionarios K, con el fin de negar su supuesto vínculo con el gobierno anterior.
Junto al ex juez Norberto Oyarbide, Fernández está señalado por mantener reuniones con ex funcionarios del ministerio de Planificación con el fin de "trabar causas judiciales" que recaían sobre la anterior gestión en los Tribunales de Comodoro Py.