20 de julio de 2013 - 21:47

¿Crustáceos en un lago antártico?

Científicos rusos que han estudiado las profundidades del lago Vostok aseguran haber encontrado organismos multicelulares en el lugar, lo que se considera un verdadero descubrimiento.

Bacterias, hongos, crustáceos y quizá hasta peces viven en el lago Vostok, el sepultado lago antártico que ha sido comparado con hábitats que pudieran existir en otros planetas o lunas, afirma un nuevo estudio.

Pero poco después de que el documento de investigación fuera publicado y ampliamente difundido, otros expertos en el lago Vostok vociferaron fuerte escepticismo respecto a las conclusiones. Nada como el tipo de vida multicelular descrito en la investigación se ha identificado antes en núcleos de hielo del Vostok, señalan, y el documento no provee el fuerte apoyo científico que se necesita para respaldar sus extraordinarias afirmaciones.

Scott O. Rogers, líder del estudio de la Universidad Estatal Bowling Green, en Ohio, reconoció las dudas de los demás científicos y dijo haberlas esperado. Indicó que su equipo usó una nueva técnica para concentrar y luego analizar secuencias genéticas encontradas en la muestra, y que "el tiempo dirá si estamos en lo cierto o si nos hemos equivocado".

El documento de investigación, publicado el 3 de julio en Plos One, una revista arbitrada en internet de acceso abierto, identificó las firmas genéticas de más de 3.500 formas de vida en muestras tomadas en el núcleo de hielo 5G del Vostok, perforado por un equipo ruso, con ayuda estadounidense y francesa, en la década de 1990.

La sección del núcleo que fue analizada vino del Laboratorio Nacional de Núcleos de Hielo de Estados Unidos, localizado en Denver.

La muestra estudiada es de lo que se llama "hielo por acreción", que se congela en el fondo del glaciar de 4 kilómetros de profundidad situado sobre el lago, que aproximadamente tiene el tamaño del lago Ontario de Norteamérica. El hielo por acreción se forma con el milímetro superior de la columna de agua del Vostok, que en algunos lugares está a 800 metros de profundidad.

Los investigadores habían identificado previamente un número pequeño aunque predecible de organismos unicelulares en varios núcleos del Vostok. Pero el descubrimiento del reciente estudio de secuencias de ADN y ARN de organismos complejos es nuevo, y controvertido.

Brent Christner, de la Universidad Estatal de Luisiana, quien también ha estudiado núcleos del Vostok y de otras partes de la Antártida, dice que la presencia de una población tan amplia de organismos multicelulares, de ser cierta, representaría "un cambio de paradigma" en cómo se entendería la vida muy en las profundidades del hielo. "Es muy difícil reconciliar la diversidad informada con el cuerpo de datos existente sobre el núcleo de hielo del Vostok", afirma, señalando especialmente la escasez de comida para que vivan organismos más complejos. "Se requerirá mucha más evidencia para convencerme", precisa.

Y después, también está la cuestión de la contaminación: que las firmas genéticas encontradas en el núcleo de hielo pudieran ser de otros organismos que accidentalmente se mezclaron con la muestra.

Aunque los científicos fueron cuidadosos al transportar el hielo, sigue siendo cuestionable si las muestras están libres de contaminación, señaló un profesor de oceanografía de la Universidad de Texas A&M.

"Desafortunadamente, una vez que la integridad de las muestras es cuestionada, los resultados siempre serán sospechosos, así que deben tomarse con cautela y algo de escepticismo", considera.

John Priscu, un viejo investigador de lagos subglaciales antárticos, dejó en claro su opinión: "Tienen que dejar de jugar con hielo empapado en querosén y sacar una muestra limpia de agua del lago para que se pueda llegar a conclusiones inequívocas".

En febrero, Priscu y su equipo de Estados Unidos informó del descubrimiento de microbios escondidos bajo más de 800 metros de hielo en el lago Whillans, que forma parte de un vasto sistema de lagos y arroyos muy por debajo de la superficie de la Antártida.

Ciencia compleja

Rogers coincidió en que el tema de la contaminación era difícil, e indicó que ello había roto su colaboración con Sergei Bulat, el líder del equipo ruso en el Vostok.

Reflejando la dificultad de llegar a conclusiones científicas sobre el Vostok, Bulat sorprendió a su campo cuando dijo a principios de año que el equipo ruso había encontrado bacterias previamente desconocidas en el hielo del Vostok que vino del núcleo de 2012.

Rogers y otros científicos estadounidenses han sostenido que se puede controlar la contaminación y que algunos organismos nativos del Vostok pueden identificarse como tales. Rogers cree que criaturas multicelulares en el Vostok (que fue parte de un ambiente templado entre 15 y 25 millones de años atrás) podrían representar adaptaciones extremas por formas de vida que existieron en esa era más cálida.

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