Hasta ayer eran 7.315 los contagiados desde el principio de la epidemia de coronavirus, con un aumento en un solo día de 1.326 personas y los muertos suman 366.
Hasta ayer eran 7.315 los contagiados desde el principio de la epidemia de coronavirus, con un aumento en un solo día de 1.326 personas y los muertos suman 366.
Vastas áreas del norte de la península se despertaron bloqueadas después de que el gobierno decidiera aislar a casi 16 millones de personas para frenar la propagación del coronavirus, una medida excepcional que desconcierta y angustia entre otros a los habitantes de Milán, capital económica del país, y Roma con museos y monumentos cerrados.
Seiscientos cuarenta contaminados han sido curados complemente. Para detener el crecimiento impresionante de la infección, el primer ministro italiano Giuseppe Conte firmó un decreto que impuso una cuarentena estricta a más de 16 millones de habitantes de la región de Lombardía, la más grande y rica del país, y otras 14 provincias vecinas e importantes en la vida de la península. Las medidas vencen el 3 de abril Se trata de Venecia, Padua Modena, Parma, Piacenza, Reggio Emilia, Rimini, Pesaro, Urbino, Verbano, Treviso, Vercelli, Novara, Asti y Alessandria.
La medida evoca las cuarentenas que impuso China para contener (y lo logró) su propia epidemia en la metrópoli de Wuhan y sus alrededores, donde se originó el estallido del coronavirus que se está difundiendo por todo el mundo a gran velocidad.
Los anuncios produjeron gran confusión y protestas en estas primeras horas, con cientos de personas que buscaban asaltar los trenes y ómbinus de larga distancia para huir de la cuarentena que abarca en buena parte del norte italiano a un cuarto de la población total de 60 millones de habitantes.
Los aeropuertos permanecían abiertos, aunque está prohibido abandonar las áreas en donde rige la cuarentena, llamadas “zonas rojas”. Dentro de esta área, donde reside una cuarta parte de la población italiana, los museos, los centros deportivos, las piscinas, los clubes nocturnos, las salas de juegos y los pubs deben permanecer cerrados. Los bares y restaurantes pueden permanecer abiertos con la condición de que se respete la distancia de seguridad (un metro entre dos personas), de lo contrario los obligan a cerrar.
Milán, sede de la bolsa de valores italiana, tiene poco menos de 1,4 millones de habitantes, pero diez millones de personas viven en toda la región de Lombardía, el corazón económico e industrial de la península. Mientras en Milán y otras ciudades de la enorme zona roja de aislamiento, único remedio seguro para no contraer la peste que vino de China, muchos preferían huir en los últimos trenes y ómnibus de la madrugada, en las regiones del sur, los gobernadores de Calabria, Sicilia, Puglia y Campania (Nápoles), advirtieron que no aceptaban que naturales de esas regiones huidos del norte, "importaran" los corona virus que en las zonas meridionales registran un número reducido de contaminados. El director del Instituto Superior de Sanidad, Silvio Brusaferro, dijo que en el centro y sur de Italia debían acentuarse también las medidas de aislamiento "porque en Italia ninguna zona puede considerarse inmune al contagio".
El gobierno aseguró que está garantizado el abastecimiento de toda clase, que los trabajadores no serán afectados por las disposiciones de aislamiento y que serán anunciadas medidas urgentes de ayuda a las empresas.
El Papa rezó el Angelus dominical desde la Biblioteca del Palacio Apostólico a través de Internet para evitar que bajo la ventana de su estudio se juntara una multitud.