17 de agosto de 2013 - 21:28

Control de daños

El PJ buscará recuperar votos con sus intendentes. La UCR también mirará hacia los municipios, pero siempre con Cobos como carta de triunfo.

Luego de la dura experiencia de las PASO, el oficialismo mendocino busca dar vuelta rápidamente la página de la derrota y piensa en la elección crucial que deberá afrontar a fines de octubre.

No resulta fácil, especialmente para el Gobernador, tomar una decisión en cuanto a la estrategia a elegir porque lo que está en discusión en el círculo de los mandatarios provinciales es hasta qué punto conviene seguir aferrados a la imagen presidencial, que fue la principal destinataria del voto de reprimenda de la mayor parte de la ciudadanía.

Francisco Pérez se encuentra ahora con otra realidad: casi todos los que apostaron a la gestión nacional (él entre ellos) y quienes, por el contrario, se habían sustentado en sus gestiones locales, pagaron los platos rotos. Algunos de los ejemplos son las inesperadas caídas en San Juan (Gioja) y La Rioja (Beder Herrera) y el escaso margen con que ganó el Frente para la Victoria en Jujuy (Fellner). Son todos bastiones peronistas de muchos años.

De todos modos, desde el círculo íntimo de Pérez aclaran que "de ninguna manera hay que pensar en un alejamiento del modelo nacional". Acompañarán todas las medidas que desde la Nación se adopten para reforzar la intención de votos. Lo confirmó el propio mandatario provincial al hablar ayer en el acto sanmartiniano del Manzano Histórico.

Sobrevivir, la premisa. Comentaba ayer un allegado que el justicialismo apelará a partir de ahora a su instinto de supervivencia. En tal sentido se espera una reacción fuerte desde el Gobierno nacional, que se resiste a bajar los brazos y pretende seguir siendo el eje de la campaña hacia octubre.

En Mendoza todos cierran filas alertados por la estrepitosa caída del domingo pasado. No hay tiempo para muchos más reproches de los ya escuchados o de aquellos que no trascendieron, pero que existieron.

El jueves hubo un encuentro por la "unidad total" de la que participaron el Gobernador, el Vice, Alejandro Abraham y Omar Félix. Evitar diferencias es fundamental para el PJ porque ha sido muy fuerte el aval a Cobos como canalizador, en Mendoza, del voto castigo a la Presidenta.
Está tomada la decisión de revalorizar la labor de los intendentes para que militen en sus departamentos a favor de los candidatos a concejales.
 
Saben que está en juego la gobernabilidad y por lo tanto a nadie se le ocurre cuestionar a Pérez. "En todo caso, él sabrá qué debe hacer con su gabinete", dijo un allegado. Amagó con cambios en segundas y terceras líneas pero luego desistió; es que muchas veces esos lugares son ocupados por gente allegada a algún sector o dirigente de la interna partidaria y no es momento para generar más heridas.

También apuestan a respaldar la gestión de Francisco Pérez porque debe transitar dos largos años más de mandato. "Si no, no hay futuro", dicen sin dudar un instante. Y se sabe que algo que le duele mucho a un peronista es ver la posibilidad de perder el poder.

Se esperan reuniones para definir los detalles de creatividad de la campaña hacia las legislativas y por eso ya salen a caminar por cada departamento.

Esperan alguna reacción positiva del electorado. La idea es asumir que el domingo 11 el oficialismo soportó un voto castigo por la gestión nacional y ahora lo que buscarán es pedir a la gente un "voto de confianza" una vez más.

Creen que plebiscitando la gestión de los intendentes el PJ podrá alcanzar y también superar levemente el 30 por ciento de los votos (en las PASO sólo llegó al 26,7 por ciento), lo que garantizaría una banca nacional más que en 2009, cuando sólo entró Félix) y que se mantenga la proporcionalidad que el oficialismo posee tanto en las Cámaras legislativas provinciales como en los Concejos Deliberantes.

Mañana habría una reunión clave con el Gobernador y todos los intendentes oficialistas para, "sin negar la pertenencia al kirchnerismo, dar un matiz territorial a la campaña. La idea es escuchar el mensaje" de las urnas y prometer trabajar desde el Congreso en los temas que a la gente le preocupan: impuesto a las Ganancias, políticas fiscales, la inflación", apuntan los portavoces. Todos asuntos vedados desde la Nación que ahora el justicialismo provincial quiere blanquear y admitir para buscar la credibilidad perdida. "Eso es poner en valor el mensaje recibido", destacan desde el PJ.

La UCR no quiere dormirse. En el radicalismo lo que buscan es profundizar la línea de la campaña que culminó con el triunfo en las primarias, con crítica a los gobiernos nacional y provincial enfocando en la necesidad de un cambio de estilo de ejercer el poder.

En el principal partido de la oposición pretenden que la elección de octubre les dé mayor protagonismo legislativo. Se proponen imponer una agenda política provincial. Saben que llegar a la mayoría en las Cámaras es muy difícil, pero sí conseguir ser primera minoría para llegar a una "negociación institucional" con el oficialismo.
 
"Hasta ahora muchas de las acciones (del Gobierno) han estado dirigidas a dividir al radicalismo, pero los resultados recientes demostraron que ello constituyó otro fracaso de Pérez", comentó el titular de la UCR, Alfredo Cornejo en clara alusión a la simpatía con que miraban en el PJ a la lista de Iglesias, Juri y Fayad.

Sobre Cobos, reconocen muchos radicales que su peso político es muy grande. Según Cornejo, "tiene un especial significado para este momento, para esta instancia tan importante". En la UCR perciben, en el ex vicepresidente de la Nación, la misma forma de hacerse entender por la gente y su ritmo habitual para moverse por todos los rincones de la provincia, pero admiten que ahora exhibe otra impronta política.

Con el indudable respaldo de la estructura partidaria, Cobos es hoy un importante estratega y hace concretas sugerencias de los pasos a seguir. Ayer explicó en una entrevista radial: "He pedido a los referentes departamentales, en especial a quienes serán candidatos a concejales, que se sumen con todo a la campaña". La intención es hacer ver propuestas nacionales, provinciales y municipales en forma conjunta.

En el oficialismo la premisa es reparar cuanto antes los daños que produjo le embestida opositora en las PASO y salir a intentar acortar diferencias en octubre. El radicalismo pretende reforzar el caudal de votos buscando adeptos en el lejano lote de los que se ubicaron desde el tercer puesto en adelante. La decisión de Fayad, de desdoblar la elección de Capital, puede ser un síntoma de un serio replanteo en la aventura junto a Iglesias por afuera de la UCR.

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