Se presumía una definición pareja en el cierre de temporada del Turismo Pista. Y así se dio la lucha final en la Clase 3 que el TP disputó en el autódromo de Paraná, donde el mendocino Gonzalo Antolín necesitaba finalizar dentro de los primeros cuatro para retener el título logrado en 2018, esperando también que Mauro Salvi no entrara en el top ten. Fue una carrera emocionante de principio a fin, con polémica en los últimos metros previos a la bandera a cuadros. El mendocino que había largado desde la segunda ubicación, perdió puestos y quedó, un lugar que lo hacía resignar sus posibilidades de llegar al título. Las vueltas fueron transcurriendo y el sanrafaelino empezó a mejorar su rendimiento y, beneficiado porque Salvi estaba lejos de los lugares que sumaban puntos, nuestro crédito empezó con un trabajo de hormiga para avanzar posiciones. Así el desenlace del campeonato no tenía dueño entre los favoritos. Antolín estaba, a esas alturas, quinto y Salvi también recuperaba terreno. Así entraron a la última vuelta donde precisamente Salvi era campeón porque Gonzalo no podía superar a Martínez. Sin embargo se la jugó, pasó a Thiago y terminó cuarto. El título volvía para Mendoza, aunque había que esperar la decisión de la comisión técnica, la cual se tomó más de tres horas para dar el veredicto. Pasado ese tiempo, mientras la incertidumbre se apoderaba de todos en el sector de boxes, llegó la decisión: "Antolín fue recargado con un puesto por maniobra en perjuicio de Martínez". Con ese panorama, cambió todo y finalmente el campeón fue Salvi, quien se tomó revancha del 2018 cuando ambos habían llegado a una definición de campeonato parejo y en el mismo escenario.

