Los científicos han sabido desde fines de los años '30 del siglo XX que el protozoario Tetrahymena thermophila puede pertenecer a cualquiera de los siete grupos sexuales reproductivos, o "tipo de apareamiento". Cada tipo de apareamiento puede reproducirse con cualquiera de los otros seis, pero no con el propio.
Un estudio publicado en PloS Biology encontró que el ADN de cada tipo de apareamiento está presente en el organismo. Durante la reproducción sexual, segmentos de ADN se borran hasta que sólo un tipo se exprese en la progenie.
Era sabido que "el tipo de apareamiento de los padres no tiene influencia en el de la progenie", dice el coautor del estudio Eduardo Orias, biólogo molecular en la Universidad de California en Santa Clara. "Fue interesante y sorprendente desde el momento que se descubrió". Lo que se desconocía era el porqué.
Los Tetrahymena son raros entre los organismos unicelulares al tener dos núcleos. El núcleo línea germinal, como testículos y ovarios en los humanos, contiene la información genética que se transmitirá a la descendencia. El núcleo somático contiene la "copia de trabajo" del genoma del organismo, que gobierna el comportamiento de la célula y determina su tipo de apareamiento.
"Tú me complementas"
Cada célula tetrahymena en el estudio tenía el mismo genoma en su núcleo de línea germinal. Ese genoma, descubrieron los investigadores, contiene genes incompletos que corresponden a los tipos de apareamiento. Cuando dos organismos se aparean, los fragmentos combinados contienen toda la información necesaria para codificar cualquiera de los siete tipos de apareamiento en su descendencia. Este ADN se reacomoda y partes del mismo se borran a través de un proceso aleatorio hasta que sólo queda suficiente información para expresar un tipo de apareamiento.
El acomodo de los genes es "como una pulsera de eslabones", dice Orias. "Retiras un eslabón del sistema hasta llegar al último y ya no se puede retirar uno más".
Aaron Turkewitz, biólogo celular en la Universidad de Chicago en Illinois, quien no estuvo involucrado en el estudio, dice que esta investigación es la culminación de un largo esfuerzo para entender la confusa información genética del Tetrahymena. Dice que el mecanismo exacto subyacente al proceso de liberación del DNA es todavía incierto, lo que "nos deja con estos maravillosos misterios al nivel mecánico".
