En la actualidad, la seguridad alimentaria y la salud del ambiente son cada vez más importantes. Por esto el manejo integrado del cultivo y las buenas prácticas agrícolas contribuyen con estos objetivos en respuesta a la demanda de los consumidores y la sociedad.
El control integrado de las plagas no es más que la aplicación de varias técnicas que en conjunto logran mantener las plagas por debajo del umbral de daño económico, basándose en el cuidado del ambiente.
El monitoreo es una de las bases fundamentales a la hora de decidir una aplicación fitosanitaria, la cual se debe evitar siempre que sea posible, o minimizar su impacto para no producir posibles desequilibrios biológicos así como la aparición de resistencias o fitotoxicidad, por mencionar algunos.
Reconocer que la planta o algunos de sus órganos están siendo afectados por una plaga o enfermedad es de gran importancia, porque permite que las medidas de control a efectuar sean más eficaces y específicas, aunque muchas veces es difícil de identificar la causa a simple vista porque sus síntomas externos son poco claros.
Se debe entender al olivar como un sistema integrado con el ambiente en el que se encuentra y no sólo como una fuente de recursos naturales explotables; el manejo que se hace de los recursos debe ser el adecuado.
El agro ecosistema donde se encuentra el cultivo, la explotación del olivar y sus repercusiones en el medio tienen que ver con el respeto al ambiente y el aprovechamiento de las oportunidades que este brinda.
Esta idea debe estar asociada a una agricultura más profesional, productiva e innovadora. Se relaciona con una agricultura comprometida ambientalmente, que cumpla las condiciones básicas que exige cualquier actividad en el momento actual de ser económicamente viable, socialmente útil y aceptada y ambientalmente sostenible.
Propuestas y control
Se deben utilizar coherentemente los insumos y recursos priorizando la conservación del suelo como recurso básico, el agua de forma eficiente y la racionalización en el uso del fertilizante y productos fitosanitarios.
En el control integrado de plagas el primer paso a seguir es la identificación del problema. Es ésta una labor que requiere realizarse periódicamente, a nivel de parcelas, por el equipo técnico, en base a adecuados muestreos.
Una vez determinada la posible incidencia de la plaga o enfermedad y los niveles de población, de acuerdo con la estrategia de control integrado, se indica la aplicación de medidas directas de control y cuando se superen los umbrales de daño económico.
De ser necesaria la intervención química, los insumos a utilizar deben seleccionarse teniendo en cuenta la mayor eficacia del producto contra la plaga o enfermedad, el menor efecto sobre la fauna del lugar, el menor problema de residuos en las aceitunas. Hay que evitar el riesgo de aparición de resistencias en la plaga o la enfermedad y el mínimo impacto ambiental.
Además las aplicaciones se deben realizar empleando la maquinaria adecuada, vigilando su buen funcionamiento y su correcta regulación y dosificación, como así también lo inherente a la protección del personal que lleva a cabo las labores, como guantes, antiparras, barbijos, botas y la vestimenta adecuada para las aplicaciones fitosanitarias.
Las actividades agrícolas tienen que estar regidas por el respeto al ambiente, buscando alimentos de calidad por métodos sostenibles que mantengan la rentabilidad de las explotaciones y contemplen las nuevas demandas sociales.
Plagas y enfermedades
Para entender la complejidad del sistema olivícola es que mencionaré y comentaré sucintamente sus daños. Las estrategias de control pueden incluir: control cultural, es decir, realizando algunas labores que mitiguen la problemática. Control biológico, haciendo uso de la fauna benéfica que contribuye a mantener por debajo del daño económico a la plaga que afecta el olivar.
Control químico, haciendo uso de los agroquímicos que se encuentran registrados para este cultivo. También se puede hacer uso de la aplicación de pinturas con agroquímicos en los cortes realizados en la poda o la desinfección de los elementos de poda como tijeras, tijerones o serruchos.
En términos generales y para aclarar algunos términos que generan confusión y que muchas veces se usan como sinónimos, señalaremos que se entiende por plaga al ataque de origen animal (insectos, ácaros, etc.) y por enfermedades al ataque producido por hongos, bacterias y virus.
Una de las plagas más significativas en los olivares es la conocida vulgarmente como cochinillas. Bajo este término se engloba a varios géneros y especies. El daño más frecuente es el debilitamiento de las plantas, disminuyendo con esto la producción.
Algunas provocan el desarrollo de hongos perjudicando en algunos casos grandemente la fotosíntesis, otras provocan la disminución de la calidad en los frutos ya que le producen manchas a las aceitunas, incluso algunas hasta la deformación de los frutos.
Hay estudios que indican que hay disminución en el peso de los frutos y en el contenido de aceite, además de disminuir su calidad incrementando la acidez del aceite y acortar el período de conservación.
La estrategia de control químico es realizar la aplicación cuando se observan las formas móviles (estadios previos a la adultez).
Debemos recordar que no se deben realizar aplicaciones con productos liposolubles cerca de cosecha por problemas de residuos en los frutos.
Otra plaga que se observa mucho, sobre todo en olivares abandonados y mal nutridos es la presencia de taladrillo del olivo, un insecto que causa la muerte de las ramas y brindillas (ramitas de un año de edad) debido a que cava galerías longitudinales internas. Esto hace disminuir la producción y altera el crecimiento de la planta.
Una buena forma de control es podar y destruir la madera afectada y mantener el cultivo con riegos y fertilizaciones adecuadas.
Los eriófidos también son una plaga. A este grupo pertenecen un par de géneros que afectan a nuestros olivos, los cuales provocan deformaciones en las hojas. Uno de ellos además afecta al fruto. Esta plaga se debe tener más en cuenta cuando el destino de las aceitunas es para conserva, porque se ven claramente deformadas.
Dentro de las plagas, también pueden aparecer moscas blancas y nematodos.
La cercosporiosis es una enfermedad fúngica, que se presenta más frecuentemente en primaveras y otoños lluviosos, produciendo la caída temprana de las hojas. Debilita la planta y disminuye los rendimientos. También se presentan otras enfermedades como las llamadas ojo de pavo, fumagina y verticilosis.
Otra enfermedad, que en algunas variedades es más significativa que en otras, es la tuberculosis del olivo, producida por una bacteria.
Se observa formación de tumores, que disminuyen el crecimiento vegetativo, con decaimiento de la planta y cierta defoliación.
