En un anuncio que resonó en las capitales del mundo, el presidente francés Emmanuel Macron, el jueves 24 de julio, declaró que Francia reconocerá oficialmente al Estado de Palestina durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas. De concretarse, Francia se convertirá en el primer país del G7 en dar este paso, con implicancias diplomáticas de gran alcance y un claro mensaje hacia la necesidad de una solución negociada en Medio Oriente.
¿Qué significa reconocer a un Estado?
Según la Convención de Montevideo de 1933, una entidad debe cumplir cuatro condiciones para ser considerada un Estado: población permanente, territorio definido, gobierno efectivo y capacidad para establecer relaciones internacionales. Aunque estos criterios son legales, en la práctica es el reconocimiento de otros Estados lo que consolida la existencia de un nuevo país en el escenario internacional.
Palestina ya es reconocida por más de 140 países, incluyendo gran parte de América Latina, África, Asia y el mundo árabe. Sin embargo, la mayoría de las potencias occidentales -entre ellas Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido- han evitado dar ese paso, esperando que surja un Estado palestino producto de negociaciones con Israel.
El 6 de diciembre de 2010, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y mediante una carta enviada al presidente palestino Mahmoud Abbas, Argentina reconoció a Palestina como un “estado libre e independiente”, delimitado según las fronteras de 1967.
Las razones de Francia
Macron justificó (en su cuenta oficial en la red social X) su decisión en la urgencia de reactivar la llamada solución de los dos Estados, ante la escalada del conflicto en Gaza y la parálisis diplomática. El mandatario francés expresó su frustración ante la falta de avances concretos en las negociaciones y la creciente crisis humanitaria en el territorio palestino.
“Reconocer a Palestina no es un acto contra Israel”, dijo Macron, “sino un compromiso con la paz y la justicia para ambos pueblos”.
El anuncio encierra un gran simbolismo político. Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, da un fuerte espaldarazo a la causa palestina y establece un precedente dentro del G7 (grupo de los siete países más desarrollados del mundo), y es de esperar que el gesto aliente a otros países europeos a seguir el mismo camino. España, Irlanda, Noruega y Eslovenia ya han reconocido a Palestina en los últimos meses.
El reconocimiento por Francia de Palestina tendría también un fuerte Impacto diplomático: la decisión puede tensar las relaciones de Francia con Israel y Estados Unidos, que han rechazado el reconocimiento unilateral. Airadamente, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu lo calificó como una “recompensa al terrorismo”.
La decisión francesa anunciada por Macron no resuelve de inmediato los problemas en el terreno: las divisiones internas palestinas, el control de Hamas en Gaza, la ocupación de Cisjordania y la falta de avances concretos en el proceso de paz siguen siendo obstáculos. Sin embargo, la decisión francesa tiene un peso simbólico y estratégico que puede fortalecer la posición palestina en futuras negociaciones.
La iniciativa de Macron representa un giro significativo en la política exterior de Francia y podría marcar el inicio de una nueva etapa en el reconocimiento de Palestina a nivel global. Si bien el camino hacia una paz duradera sigue plagado de dificultades, el gesto francés devuelve el foco al escenario internacional y plantea dos preguntas cruciales: ¿cuánto tiempo más puede el mundo mirar hacia otro lado frente al derecho de un pueblo a existir como Estado? ¿Cuánto tiempo más tardará la comunidad internacional en intentar poner fin, eficazmente, a la catástrofe humanitaria en Gaza?
Según el Ministerio de Salud de Gaza, más de 59.000 personas han muerto, incluyendo un 70 % de mujeres y niños. Más de 90% de la población de Gaza ha sido desplazada internamente, muchos varias veces. El sistema sanitario (hospitales) está colapsado debido a los persistentes ataques israelíes. Los niños y adolescentes gazatíes llevan muchos meses sin concurrir a las escuelas porque sus escuelas fueron destruidas. Muchos niños recién nacidos mueren a diario por desnutrición o por falta de medicinas. ¿Hasta cuándo?
* El autor es abogado. Presidente de la Sociedad Goetheana Argentina – Goethe-Zentrum Mendoza.