18 de agosto de 2013 - 22:31

CGT: ya se habla de unificación

Se afirma que la decisión sobre la unidad se dará después de las elecciones de octubre. También se asegura que ni Hugo Moyano, ni Antonio Caló pueden ser los futuros conductores.

Mientras algunos -el oficialismo- está realizando un análisis sobre los motivos que llevaron a la mala elección y otros -el massismo- multiplicaron su trabajo en la búsqueda de seguir ganando adhesiones, los sindicalistas han comenzado las reuniones, en principio informales, para establecer los pasos a seguir.

En una primera instancia, al menos de acuerdo con lo señalado por las fuentes consultadas, hay coincidencias en señalar que "después de octubre" se incentivarán las acciones en la búsqueda de lograr la unificación de la central obrera nacional.

Y también se anticipan a indicar que en el futuro esquema no pueden figurar en la cabeza de la central sindical ni Hugo Moyano ni Antonio Caló, a quienes califican de los "grandes derrotados" en las elecciones del 11 del actual.

Del diálogo mantenido con dirigentes nacionales del sector sindical, puede deducirse que Sergio Massa comenzó a tejer, con miras a octubre, inmediatamente después de conocerse los resultados de las elecciones.

Utilizó para ello a uno de sus candidatos, Héctor Daer, un hombre de Sanidad, integrante del sector de los "gordos" y que ocupa la secretaría de prensa de la CGT Azopardo, que conduce Moyano. Daer conectó a Massa directamente con los secretarios generales  de los gremios que, en un principio, se mantuvieron al margen de la interna peronista, como sucedió con un sindicalista mendocino que lidera un importante gremio nacional.

"Los gordos dejaron de hacer la plancha y empiezan a jugar fuerte", dijo la fuente consultada, quien agregó que "queda en claro que, para octubre, se alinearán a Sergio Massa". También se supo que el distanciamiento de Massa con Hugo Moyano es "muy fuerte" y que esa situación ha debilitado la buena relación que el intendente de Tigre mantenía con Facundo Moyano, hijo de Hugo y también dirigente sindical.

Ganadores y perdedores

Los dirigentes nacionales coinciden en señalar que las elecciones dejaron dos grandes perdedores en el movimiento obrero: Hugo Moyano y Antonio Caló, titulares de la CGT Azopardo (opositora) y de la CGT Balcarce (oficialista).

Al dirigente de los camioneros le endilgan haberse embarcado primero en un proyecto personal, en su intención de lograr que "un dirigente sindical pueda llegar a ocupar la presidencia", en un intento de emular lo sucedido con Luiz Ignacio Lula da Silva, en Brasil.

Después, como esa iniciativa se diluyó por falta de apoyo interno, se unió a las filas Francisco De Narváez, uno de los grandes derrotados de las elecciones del 11 del actual. "Tampoco podemos aceptar que, mientras todos los dirigentes hemos preferido mantener el silencio hasta ver qué pasa, Moyano haya salido con un discurso semi oficialista al criticar a Massa, como tampoco hubiéramos aceptado si se hubiese subido al carro triunfal del massismo", dijo uno de los dirigentes.

De Caló se dice que "tuvo una doble derrota. Primero porque en el reparto de cargos al sindicalismo no le dieron nada en las listas oficiales y después porque fue arrastrado por los resultados finales". Indican que las cosas no están bien tampoco con otro hombre de la UOM, el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, que perdió las elecciones en su distrito.

En el plano de las críticas, también se habla de que el líder de los metalúrgicos no logró mayores beneficios para el movimiento obrero, a pesar de su acercamiento al oficialismo. "Las paritarias tuvieron un techo inferior al de la inflación y tampoco se modificó el impuesto a las ganancias", dijo un dirigente.

Mirando al futuro

Respecto de lo que pueda suceder en el futuro de corto y mediano plazo, los dirigentes prefieren esperar. Consideran que es muy factible que, en octubre, muchos de los votos que logró De Narváez se vuelquen hacia Massa, para consolidar el voto opositor a Cristina.

Pero también plantean que es posible que la Presidenta modifique algunas pautas que lleven a un mayor consenso y ponen como ejemplo la posibilidad de modificación del impuesto a las ganancias para los salarios de los trabajadores y una profundización de la lucha contra la inflación.

"Creo que habría que esperar, porque dentro de un mes tendremos un panorama mucho más claro", se adelantó a señalar una de las fuentes consultadas, la que, de todos modos, manifestó su preocupación ante los anuncios sobre la “profundización del modelo”.

Coinciden también en señalar que si el movimiento obrero se unifica, las posibilidades de presión se ampliarán cuando se renueve la Cámara de Diputados en el Congreso Nacional.

Destacan que, entre los "entrables" con mayor seguridad y entre los que ya son legisladores aparecen Rodolfo Daer, Graciela Caamaño, Carlos Acuña (estaciones de servicios), Omar Plaini (canillitas), Luis Barrionuevo (que fue como candidato a diputado nacional por Catamarca), Carlos Gdasky, el mendocino Dante González, el también petrolero Guillermo Pereira (fue candidato por el MPN en Neuquén), Claudia Rucci y Jorge Pérez, un dirigente de Smata.

"En total, el sindicalismo podría contar con 11 diputados nacionales que pueden pesar en las decisiones si la cámara queda nivelada y ellos tengan que definir. Hacía años que no se daba una situación como esta y debemos aprovecharla”, dijo el sindicalista consultado.

Tal como lo señalamos en un párrafo anterior, el sindicalismo seguirá trabajando debajo de la superficie para buscar la unidad después de octubre. No se anticipará a emitir opinión en uno u otro sentido y el mejor ejemplo fue la frase que dejó uno de ellos: "el movimiento obrero es peronista. Y vos sabés cómo cómo somos los peronistas, nos encolumnamos detrás del peronista que gane para ayudarlo a gobernar…".

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